Dr. Martens dejó Chile y Latinoamérica en 2022 ante las dificultades que veía para abastecer el mercado por motivo de la pandemia.

No obstante, en 2025, la firma de zapatos británica nacida a mediados del siglo pasado y reconocida por sus bototos, retornó a la región con una propuesta que va en tres tiendas, alianza con el retail y un canal de venta online. “Nosotros tenemos un plan de estar vendiendo para el 2027 30.000 pares por año (...) sería superar los US$5 millones anuales de facturación”, dice a Pulso Joaquín Gotlib, gerente general de Crosby, firma que distribuye nuevamente Dr. Martens en Chile y la región.

Su vuelta en Chile se basó en el objetivo de abarcar sectores de la población que conocían el producto y su propuesta de diseño reconocida por la suela de gran tamaño. Así, se abrieron a lo largo de estos tres años, primero en el Drugstore (Providencia) y luego en Cenco Costanera y Parque Arauco.

En precio normal, el calzado de Dr. Martens ronda desde los $100 mil hasta los $274 mil, con oferta desde el tradicional bototo hasta calzados de perfil más veraniego, como las sandalias. “Entendemos que la marca, como es premium, tiene un precio elevado, pero nosotros como distribuidor hacemos nuestro esfuerzo para que lleguen a los chilenos a los mismos precios que la podrían comprar en Estados Unidos e Inglaterra”, asegura Gotlib.Sobre el perfil del consumo del cliente, el ejecutivo argentino comentó que “vemos que el cliente chileno se empieza a animar a nuevos productos (más allá del bototo tradicional) y vemos otra cosa que nos sorprende, una mayor participación del público masculino; en la primera etapa, la marca fue predominante para mujer”.

Asimismo, en abril de este año, comenzaron con su venta online y también distribuyen vía alianzas con Paris, Falabella, Bold del Grupo Yaneken y la tienda Snobby. Su actual presencia en el mercado va en línea con lo que la firma expresó en su plan de arribo, un trabajo que a la fecha no tiene nuevas actualizaciones.

Para este año, la firma espera cerrar con la venta de cerca de 20.000 pares, con más de US$3 millones de facturación. Respecto al desempeño de las tiendas, Joaquín Gotlib no se anticipa a sacar conclusiones definitivas por el tiempo desde su apertura, que en el caso del Costanera y Parque Arauco no se cumple el año.

No obstante, el ejecutivo destaca el desempeño de las tiendas en un contexto en que ha visto la baja en la actividad económica y el comercio. “Las cifras están siendo más complicadas para todos los colegas y para todo el mercado, si bien no podemos dejar de negar que el flujo en los malls claramente bajó, pero (...) estamos encontrando la posibilidad de convertir mejor (la venta) sobre esa baja que tenemos en el flujo, como para que nuestros resultados no se vean alterados”, comenta.“Todas nuestras tiendas hoy son rentables”, resalta.El ejecutivo también explica que “hay que hacer más esfuerzo para convertir (una venta). Tenemos que poner mucho foco en la atención, en la experiencia y en la exportación de productos como para poder tener una buena conversión”.Nuevos pasosAnte este contexto del comercio, Joaquín Gotlib, gerente general de Crosby, apunta a una reactivación del consumo para pensar en una nueva etapa de la operación de Dr.

Martens en Chile. Sobre su proyección para el consumo, Gotlib mantiene su optimismo en que en el cuarto trimestre de este año, con el escenario de la guerra en Medio Oriente atrás y con “resultados positivos” del “plan” del gobierno del Presidente José Antonio Kast.“Ahora es un momento de ajustarse bien el cinturón, pero soy optimista con el último trimestre”, expresó.

De cumplirse las expectativas para el cuarto trimestre de este año, Gotlib apunta a potenciar sus ventas vía tiendas, alianzas con el sector retail y comercio electrónico. “Los tres canales van a tener una apuesta importante de esta compañía en cuanto a profundizar el crecimiento a partir del año que viene, sin dudas. (...) No te podría decir ahora en tiendas cuál sería el siguiente paso, pero muy probablemente sea un crecimiento en regiones”.