Salvar patria desde Miami

Y llegó la mala de hora de tener que comentar los comunicados de prensa de Abelardo de la Espriella. En este caso el tema es el empalme, que no solía ser un tema tan politizado.
Pero acá estamos. Si nos atenemos al equipo de prensa que maneja las redes sociales de De la Espriella y en últimas está encargado de tramitar la información producida por la inteligencia artificial con la que ganaron, diagnosticaron y pretenden gobernar, habría cuatro objetivos.El primero apunta a atacar la corrupción, como si esta no fuese un problema enquistado que requiere soluciones más allá del señalamiento a cuentagotas de los que incurrieron en la práctica bajo la administración saliente.
Más que un deseo real de entender en qué estamos y cómo salir de ahí, prima el uso puramente estratégico del poder de amedrentamiento que permite el haber ganado las elecciones.En el tercero y el cuarto, la inteligencia artificial les propuso la estabilización de la función pública y el rediseño del Estado colombiano. Y lo que eso quiera decir.
Las opciones son varias. Desde la motosierra de Milei en Argentina, que le recorta las opciones reales al Estado de llegar a la totalidad de los ciudadanos y en la práctica aboga por jerarquizarlos, hasta la posibilidad de redirigirlo a conveniencia.
Acá el cacareado milagro de la patria ya no solo consiste en gobernar instrumentalizando el tema de la corrupción. De lo que se trata también es de sentar las bases para un populismo que podríamos llamar excluyente.
Una suerte de partidización del Estado, de patrimonialización (en palabras de De la Espriella: “no creo que haya empalme con esos bandidos”).En fin, un gobierno sectario. A tono con el segundo supuesto objetivo, que no es otro que la “contrarrevolución cultural”.
Palabras mayores, sin duda. Entre futuros ministros y ministras que asustan, ya es visible la agenda conservadora y derechizada que se impondrá.Pero también son vaticinios gastados, reacciones fáciles, anzuelos de la inteligencia artificial que aprendió a pescar. “Restablecer el orden de las cosas”, se lee en el comunicado, que ha podido ser usado en cualquier otro de los países amigos de la receta Trumpista. “Recuperar el relato que la izquierda radical ha subvertido”.Lo dicho una y mil veces, la inteligencia artificial está mandando la parada (es eso o María Fernanda Cabal).
Y, si se toman seriamente sus propias fantasías, no hay forma alguna de defender la supuesta patria desde el deseo de una contrarrevolución cultural. Salvo que por patria entiendan algo diferente a los territorios que la conforman, lo cual sería bastante extraño e inadmisible, hasta para las almas más conservadoras.Salvo que la patria sea Miami.
Información de El Espectador (Colombia). Edición y redacción: Noticias Today.
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