Luego de el fin de una guerra arancelaria con el vecino país, el movimiento volvió al puente de Rumichaca, en Ipiales. Pero ni los transportadores ni las agencias de aduana hablan todavía de una normalidad, y los empresarios, aunque más optimistas, también afirman que varias cosas se perdieron durante la disputa.

Entre clientes que no volvieron y la lenta reconstrucción de la confianza, así va la reactivación del comercio con Ecuador.Fotografía que muestra varios vehículos circulando por el puente de Rumichaca en la frontera entre Colombia y Ecuador a principios de junio de 2026, en Ipiales (Colombia). Imagen de referencia.Xavier MontalvoEn un día normal de 2025, entre 250 y 300 tractomulas cruzaban diariamente el puente de Rumichaca, el paso fronterizo que conecta a Ipiales, en Colombia, con Tulcán, en Ecuador.

La primera mitad de 2026 lo cambió todo. En los peores meses de la guerra arancelaria que ambos países sostuvieron este año (cuando el arancel ecuatoriano llegó a tocar el 100 %) la cifra de tractomulas cayó a menos de 20.Esa misma frontera había movido cerca de USD 1.846 millones en exportaciones colombianas hacia Ecuador y más de USD 857 millones en importaciones al cierre de 2025, según cifras del Ministerio de Comercio y el DANE.

De ese intercambio dependen, en mayor o menor medida, 154 empresas con registro activo en la Cámara de Comercio de Ipiales (entre transportadoras, agencias de aduana, almacenadoras y bodegas) y los 2.800 empleos directos que la misma Cámara calcula como afectados durante los cuatro meses largos que duró una disputa más política que comercial, como indican fuentes en la zona.Hoy, a casi un mes de que Ecuador y Colombia desmontaran sus aranceles, el movimiento volvió a Rumichaca. Pero ni los transportadores ni las agencias de aduana hablan todavía de una normalidad, y los empresarios, aunque más optimistas sobre lo que viene, coinciden en que la reactivación irá despacio.Un pulso de varios mesesLa crisis empezó el 21 de enero, cuando el gobierno de Daniel Noboa anunció una “tasa de seguridad” del 30 % sobre las importaciones colombianas.

Colombia respondió suspendiendo el suministro de energía eléctrica y, luego, con su propio arancel recíproco y restricciones al ingreso terrestre de productos como arroz, papa y banano. De ahí en adelante, ninguno de los dos gobiernos cedió: el arancel ecuatoriano subió a 50 % en marzo y llegó a 100 % en mayo, mientras Colombia respondía con tarifas de hasta 75 % sobre cerca de 191 productos y restricciones en varios bienes.El pasado 7 de mayo, la Comunidad Andina de Naciones (el organismo que vela porque países como Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia no se impongan barreras comerciales entre sí) emitió tres resoluciones que calificaron las medidas de ambos países como violaciones al Acuerdo de Cartagena, y les dio 10 días hábiles para retirarlas.

Ese plazo se venció sin que ninguno de los dos gobiernos derogara nada. Solo hasta el 31 de mayo, Ecuador formalizó la eliminación de su tasa mediante una resolución de su servicio de aduanas, que entró en vigor el 1 de junio.

Colombia tardó casi una semana más: el decreto que derogó los aranceles fue firmado el 5 de junio, pero no se conoció públicamente sino hasta el día 9 de ese mes. La única excepción que sigue vigente es a la importación de arroz ecuatoriano, con restricciones por 45 días adicionales.Esta línea de tiempo, no obstante, se queda corta para explicar lo que significó vivir esos meses detrás del mostrador de un negocio vacío, frente a un computador en una agencia de aduanas sin pedidos por despachar, o al volante de una tractomula detenida en Ipiales.De vuelta, pero sin prisaEdison Mena lleva casi un mes contando camiones.

Este transportador (y presidente de la Asociación Colombiana de Camioneros seccional Ipiales) calcula que el comercio se ha recuperado entre un 30 % y un 35 % desde que cayeron los aranceles, y que llegar a niveles normales tomará, por lo menos, hasta finales de julio. Y no es que falte voluntad de toda la cadena del comercio, pues -como lo afirma Mena- del otro lado de la frontera todavía hay bodegas llenas de mercancía que nadie quiere vender a menor precio.“Cuando los aranceles estaban (vigentes), empresas ecuatorianas se abastecieron con productos gravados, entonces ahora no podrían importar de manera inmediata productos colombianos con aranceles cero, porque obviamente los productos que se importaron con ese sobrecosto no tendrían competencia con los nuevos productos con aranceles cero.

Sería un machetazo al pie”, explica el presidente de la Asociación Colombiana de Camioneros seccional Ipiales.De ahí que, antes de volver a comprarle a Colombia, los clientes ecuatorianos tienen que terminar de vender ese inventario que les costó caro. Mientras eso pasa, ya hay carga otra vez saliendo desde Bogotá y Medellín hacia Tulcán, y los conductores que se habían ido a buscar rutas en Cúcuta, Cali, Buenaventura u otras ciudades del país están empezando a volver a Ipiales, como lo relata Mena.Juan de la Cruz Suárez dirige la oficina de Aduamar en Ipiales, una agencia de intermediación aduanera.

Su trabajo, básicamente, es hacer los trámites de importación y exportación en nombre de sus clientes a ambos lados de la frontera. Esto quiere decir que cuando hay comercio, hay trabajo; cuando el comercio para, las agencias aduaneras son las primeras en sentirlo.

Suárez cuenta que antes de la guerra arancelaria su empresa movía unas 80 operaciones mensuales de exportación; en febrero de este año hicieron apenas cuatro. Si bien reconoce que hoy por hoy hay más movimiento en Rumichaca, pocos en la frontera se confían todavía, especialmente si deben trasladar alimentos perecederos.Y es que, incluso 15 días después del decreto que derogó los aranceles colombianos, Suárez cuenta que las restricciones dentro el sistema informático Siglo XXI de la DIAN han tardado en ser actualizadas y productos que ya no tenían arancel ni restricción seguían apareciendo en el sistema como si los tuvieran.

Eso obligó a su agencia a volver a procesos manuales que pueden tardar varios días en hacerse. Un tiempo que un camión de plátano o de fruta no puede esperar.

Lo que la crisis se llevóPara Germán Darío Rodríguez, gerente general de Arneses y Gomas (empresa colombiana dedicada a fabricar autopartes en caucho y metal y productos para el sector eléctrico), la crisis comercial dejó dos tipos de clientes en Ecuador: los que aguantaron y los que no.Los primeros son los que compraban piezas muy específicas, referencias que no se consiguen fácil en otro lado. Esos volvieron solos con el fin de los aranceles. “Realmente esos clientes los hemos venido retomando las últimas semanas.

Ellos estaban desabastecidos. Sí estaban buscando por todo lado, pero no habían podido conseguir el reemplazo”, cuenta.

El segundo tipo de clientes compraban piezas más estándar, como canaletas eléctricas que cualquier proveedor puede ofrecer. Para Rodríguez, estos encontraron sustitutos en China durante los meses de crisis y no miraron atrás.

De cinco clientes que tenía Arneses y Gomas en Ecuador, que representaban entre un 7 % y 8 % de sus ventas, uno se fue para siempre.Pero Germán Darío no habla de lamentos. De hecho, está pensando en organizar viajes comerciales a Ecuador, visitar a sus clientes y explorar nuevos. “Es un país con muchas posibilidades, no fabrican muchas cosas que en Colombia sí hacemos.

Es una relación que toca cuidar”, dice.Los números del comercio con EcuadorEntre enero y marzo de 2026 (último dato disponible), las exportaciones colombianas hacia Ecuador cayeron 36,6 % frente al mismo periodo del año anterior, según cifras del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. En enero, la caída fue del 19,4 %, en febrero siguió cayendo (-35 %) y en marzo se desplomó (-58,4 %).

Exportaciones colombianas hacia Ecuador (enero 2025 - marzo 2026) Exportaciones colombianas hacia Ecuador (enero 2025 - marzo 2026) En millones de dólares FOB Exportaciones: ene.25: 176.2, feb.25: 168.4, mar.25: 150.1, abr.25: 140.1, may.25: 143.7, jun.25: 138.0, jul.25: 154.7, ago.25: 137.6, sep.25: 162.6, oct.25: 157.8, nov.25: 143.9, dic.25: 173.6, ene.26: 142.0, feb.26: 109.4, mar.26: 62.4 Exportaciones (millones USD FOB) Guerra arancelaria Fuente: Ministerio de Comercio, Industria y Turismo / DANE-DIAN • Gráfico: El Espectador Los sectores más golpeados en las exportaciones fueron los mineros, los productos primarios y el café, con caídas cercanas al 70 %. Aunque no todo estuvo en rojo: la industria automotriz tuvo una leve variación al alza y los productos del café procesados también subieron.

Exportaciones colombianas a Ecuador por sector (enero-marzo 2026 vs. 2025) Exportaciones colombianas a Ecuador por sector Variación porcentual acumulada enero-marzo 2026 frente al mismo periodo de 2025 Sectores: Demás mineros -78.8%, Productos primarios -69.9%, Café -66.5%, Maquinaria y equipo -39.7%, Agroindustriales -29.1%, Industria básica -21.9%, Industria liviana -11.5%, Jabones y cosméticos -1.9%, Industria automotriz +1.0%, Productos del café +11.4%. Fuente: Ministerio de Comercio, Industria y Turismo / DANE-DIAN • Gráfico: El Espectador De otro lado, las importaciones desde Ecuador apenas cayeron 6,7 % en el primer trimestre de 2026 frente al mismo periodo de 2025.

El camarón ecuatoriano, de hecho, subió 45,8 %, probablemente porque las empresas que traen este alimento anticiparon sus compras antes de las mayores restricciones y aranceles en los meses siguientes. Importaciones colombianas desde Ecuador (enero 2025 - marzo 2026) Importaciones colombianas desde Ecuador (enero 2025 - marzo 2026) En millones de dólares FOB Importaciones: ene.25: 68.0, feb.25: 64.0, mar.25: 68.6, abr.25: 64.3, may.25: 68.3, jun.25: 60.2, jul.25: 82.6, ago.25: 71.7, sep.25: 61.6, oct.25: 70.8, nov.25: 72.3, dic.25: 77.7, ene.26: 81.9, feb.26: 59.6, mar.26: 45.8 Importaciones (millones USD FOB) Guerra arancelaria Fuente: Ministerio de Comercio, Industria y Turismo / DANE-DIAN • Gráfico: El Espectador Colombia le vende más de lo que le compra, y eso, en una crisis como esta, significa que el golpe siempre iba a ser más duro de este lado de la frontera.

Según el DANE, entre enero y abril de 2026 Colombia exportó a Ecuador mercancías por USD 427,8 millones e importó bienes por USD 270,4 millones. Jhon Torres, economista y docente de la Uniagustiniana, calcula que durante todo el conflicto las exportaciones colombianas a Ecuador cayeron 69,3 %.

Si bien las cifras oficiales aún no recogen los datos de mayo o junio, Torres anticipa otra consecuencia que los datos tardarán en mostrar: “Exportadores colombianos ya buscan mercados alternativos en Centroamérica y el Caribe, y sabemos que cuando un cliente encuentra otro proveedor que funciona, no regresa automáticamente”.Lo que vieneIván Flórez Portilla, presidente de la Cámara de Comercio de Ipiales, calcula que el flujo en el puente de Rumichaca ya ronda el 97 % o 98 % de su capacidad normal y destaca que la reactivación en exportaciones fue casi inmediata: las empresas colombianas no esperaron a que los decretos estuvieran en firme para empezar a moverse y retomar sus operaciones.Pero Flórez matiza su propio optimismo. “El hueco económico queda ahí todavía”, dice. Algunos productos que Colombia le vendía a Ecuador fueron sustituidos por Perú durante la crisis, una pérdida de mercado que, aunque cree que en su mayoría está revirtiéndose, queda como herida abierta.Hay otro frente que le preocupa al presidente de la Cámara de Comercio de Ipiales.

Durante los cuatro meses largos de disputa comercial, el contrabando se incrementó, algo que Flórez dice que era predecible desde el primer día. Él recuerda que en plena Semana Santa, cuando apenas terminaba un paro de 19 días en la frontera, las autoridades incautaron una tractomula con 30 toneladas de camarón proveniente de Ecuador. “Las mercancías tenían que seguir fluyendo”, dice.

Hoy, con los aranceles derogados, el reto es incrementar el control de una frontera con 70 pasos ilegales. “Cuando se deteriora lo formal, la economía se va hacia lo ilegal, hacia lo informal”, advierte.El transportista Edison Mena conoce al menos cuatro o seis empresas en Ipiales que no aguantaron. Vivían de importar plátano y frijol ecuatoriano, y cuando Colombia bloqueó ese ingreso por los pasos de Ipiales y Puerto Asís, cerraron.

Mena cree que con el desmonte de aranceles estas empresas podrían reactivarse.Y Juan de la Cruz Suárez no da el partido por ganado todavía. Julio, agosto, septiembre y octubre son históricamente los meses de más movimiento comercial entre los dos países, y para él serán la prueba real de si la frontera se recuperó de verdad.

Mientras tanto, su esperanza es la misma desde que empezó la crisis: “la inmediatez de la frontera es irreemplazable”, dice. Un contenedor desde México tarda unos 15 días en llegar a este lado del mundo; desde China, hasta 40 días.

Comerciar entre puertos implica navieras y una larga lista de trámites. En cambio, un camión que sale de Ipiales llega a Tulcán el mismo día.

Esa distancia no la cambió ningún arancel, y mientras la geografía no cambie, el comercio entre Colombia y Ecuador tiene razones para seguir adelante.💰📈💱 ¿Ya se enteró de las últimas noticias económicas? Lo invitamos a verlas en El Espectador.