Partido Popular y Vox cerraron ayer en Andalucía su cuarto pacto autonómico este año. Juan Manuel Moreno Bonilla, que pasa por ser el barón más moderado del PP, se suma así a los acuerdos de Extremadura, Aragón y Castilla y León.

Y, como ellos, ha claudicado en los dos aspectos esenciales que exigía la formación de extrema derecha para dar sus votos en la investidura. Moreno ha asumido la “prioridad nacional”, que calificó de “eslogan” en la campaña electoral, y va a integrar al partido de Abascal en su Gobierno, cuando hace solo dos meses veía esta opción como “imposible”.Seguir leyendo