Es muy es muy loco que eh, Noboa, el presichente de Ecuador, recurra a sus Loret mediáticos para apuntalar una narrativa guanga y chafa donde no se reconoce que su equipo multimillonario fue derrotado de manera panbolera contundente e inobjetable, sino que por unas amenazas del crimen organizado que no se documentan.Aquí llama la atención que esos manes no hayan ido inmediatamente con Infantino para hacer las denuncias conducentes. Qué curioso que guardaran silencio y recurrieran a las filtraciones sobre supuestas intimidaciones para explicar su triste paso por el Azteca, sobre todo cuando los ecuatorianos se la pasaron haciéndose las vístima, muy a lo Noboa (anda calladito por unas estupefacientes en mercancía ecuatorianas que agarraron en Turquía), en donde hasta los tacos de suaperro que no se comieron les hicieron daño.

Pero, quizá asesorado por Maru Krampu dicen que Noboa recurrió a su amigo Milei para que, en su papel de la mascota de la mascota de la mascota de la mascota de la mascota de Donald Trump, buscara a manipular la información a través del Ferriz argentino, Eduardo Feinmann, siempre al servicio del presiduende, que por supollo propagó esta idea ridícula sin comprobar.Más o menos lo que sucedió con la entrevista apócrifa de Monsiváis que después de 1000 años El Universal tuvo que ofrecerle disculpas a López Obrador por ese libelo tramposo y homofóbico. Igual que con Raymundo Rivapafacho que alegó sobre un supuesto encuentro entre Harfuch y López Obrador, que nunca jamás existió pero que le puso una raya más al tigre de la desinformación.Ahora, me pregunto qué dirán de todo esto en la Selección Mexicana de Fútbol y la Femexfut porque esta difamación orquestada por la ultraderecha mediática noboísta-mileístalos embarra totalmente y demerita una de las hazañas deportivas más importantes del panbol nacional.

Supongo que Javier Aguirre sacará su verba florida para poner la basura en lugar a toda esa caterva de maleantes. Un rumor de estas dimensiones pelusea gravemente todo el trabajo realizado, así que fantasías Mikel Arriola tendría ya que poner una queja ante la FIFA y demandar a esos difamadores.

A ver si no les tiemblas lo catarenques. Aquí se tendría que aplicarse el “cállate” que Quiñones le espetó en la cancha a un jugador ecuatoriano que le gritaba y lo insultaba en la cancha, llevándose el dedo índice a la boca para que guardara silencio al ritmo de te lo digo Caicedo para que me entiendas Noboa.