“Tuvo que ser Roberto”, coinciden dos empleadas de un supermercado muy próximo a la playa de la Arrabassada de Tarragona, donde un vehículo del servicio municipal de limpieza atropelló a un hombre que estaba durmiendo en la arena. Sucedió durante la madrugada del pasado domingo, cuando el conductor hacía la ronda para vaciar papeleras y, según relata, no se dio cuenta de que pasaba con el coche por encima de una persona que estaba en el suelo cubierta con una manta. “Tuvo que ser Roberto”, repiten las trabajadoras del supermercado. “Desde el sábado no lo vemos por aquí”, subrayan. “Roberto” era un hombre sin hogar que pasaba horas sentado en el parking del establecimiento, junto a la rampa de acceso a la tienda.

Cuando lograba recoger unas monedas, entraba a comprar “algo de comida y vino blanco”. La mayoría de los empleados lo conocía y todos coinciden en que se les ha hecho extraño no haberlo visto en cinco días.

El Ayuntamiento de Tarragona solo ha informado de que el fallecido era una persona sin techo que murió por “un hecho accidental en el marco de un servicio ordinario”. Fuentes judiciales han confirmado que un varón, de nombre Roberto y de entre 40 y 50 años, está en el depósito municipal de cadáveres.

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