M+.- La explicable y tumultuaria euforia por el Mundial de futbol, catapultada por el admirable desempeño de la Selección Mexicana y su consecuente pase a octavos de final, opacó la información sobre las emergencias nacionales en especial: la incesante inseguridad, el aumento de las desapariciones, el drama de las madres buscadoras y el prolongado suspenso en torno de la petición del gobierno estadunidense para la captura provisional de Los Diez de Sinaloa.