Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre ellos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Como la base de nuestros gobiernos es la opinión del pueblo, lo primero debería ser proteger ese derecho; y si tuviera que elegir entre un gobierno sin periódicos o periódicos sin gobierno, no dudaría en preferir lo segundo.

Pero con eso quiero decir que todo el mundo debería recibir esos periódicos y poder leerlos. Seguir leyendo