Se sabía que el día llegaría, pero aún no se esperaba tan pronto. En un movimiento histórico que redefine el rumbo de la industria de los videojuegos, Sony ha anunciado de manera oficial que detendrá la fabricación de formatos físicos para sus plataformas de entretenimiento.

A través de un comunicado corporativo emitido por Sid Shuman, Director Senior de Comunicaciones de Contenido de SIE, la multinacional japonesa confirmó que todos los títulos que se integren a su catálogo a partir de enero de 2028 se distribuirán de manera exclusiva mediante descargas digitales y ya no habrá discos. La compañía justificó esta reestructuración operativa señalando que se trata de una evolución alineada con las demandas actuales del mercado masivo, donde el consumo en red ha desplazado drásticamente a los formatos tradicionales de almacenamiento: "A medida que las preferencias de los consumidores y la industria del entretenimiento continúan evolucionando hacia lo digital y alejándose de los discos físicos, la producción de discos físicos para todos los nuevos juegos que se lancen en consolas PlayStation finalizará a partir de enero de 2028".

La firma tecnológica aclaró que esta medida "no afectará a los juegos que ya se hayan lanzado o vayan a lanzarse antes de enero de 2028 en formato físico", garantizando el soporte para las bibliotecas actuales de los usuarios. Asimismo, justificaron el cambio argumentando el comportamiento de su base de usuarios: "Este es un paso natural para que Sony Interactive Entertainment se adapte a las tendencias de consumo, ya que la preferencia por el contenido digital supera ampliamente a la de los discos físicos.

Esta transición nos permitirá alinearnos aún más con la forma en que la mayor parte de nuestra comunidad prefiere acceder a los juegos y disfrutarlos en la actualidad". La decisión de PlayStation transformará radicalmente los hábitos de consumo y la economía de los jugadores.

El principal impacto se reflejará en la desaparición del mercado de segunda mano y el préstamo de juegos entre usuarios, una de las mayores críticas expresadas en redes sociales luego de el anuncio. Al no existir un soporte físico que intercambiar, los consumidores dependerán exclusivamente de los precios fijados en la PlayStation Store o códigos de distribuidores autorizados.