M+.- Solo uno de cada tres partidos políticos recién autorizados sobrevive a la primera elección en la que participa. Somos México, de alguna forma desprendido de la marea rosa que recorrió las calles en contra del obradorismo y apoyó la campaña de Xóchitl Gálvez a la presidencia, consiguió por fin su acreditación para convertirse en opción política y participar en las urnas.

No fue fácil, pero lo que sigue resultará infinitamente más complicado. No sólo para librar el primer filtro, justo dentro de un año, sino para no convertirse, sin quererlo, en una ayuda para Morena.