Comienza la cuenta atrás. El Parlamento de Andalucía acoge esta tarde la primera votación para la investidura de Juanma Moreno como presidente de la Junta, que, salvo un giro de guion que nadie espera, no saldrá adelante al no haber alcanzado aún el PP y Vox un acuerdo de gobernabilidad que se resiste, fundamentalmente, por la negativa de los populares a transigir con la prioridad nacional que exigen los de Santiago Abascal.

Si se confirma el no a Moreno, el jueves tendrá lugar una segunda votación que, de no salir tampoco adelante, se irá repitiendo durante un máximo de dos meses, cuando se volverán a convocar las elecciones si ningún candidato obtiene la confianza de la Cámara.La votación, ha anunciado el presidente del Parlamento, Jesús Aguirre, tendrá lugar "no antes de las 18.00 horas", después de que intervengan todos los grupos políticos, en orden de menor a mayor representación. Lo harán después de que el lunes Moreno expusiera su programa político ante sus señorías, con múltiples guiños a Vox, como las anunciadas rebajas fiscales, la "ralentización" del Pacto Verde Europeo o medidas para blindar la sanidad y facilitar el acceso a la vivienda.No se habló, en cambio, de inmigración ni de cambio climático, como le ha recordado este martes a Moreno el portavoz de Por Andalucía, Antonio Maíllo, que ha iniciado su intervención aludiendo a los temas que el líder popular no abordó en su discurso.

Entre ellos, las negociaciones con Vox, cuya "opacidad" ha denunciado. "¿Usted cree que soy un enfermo mental"?, le ha preguntado el líder de la coalición de izquierdas a Moreno.

"Vox sí lo cree por ser gay", le ha respondido, al tiempo que le ha reprochado ser "un peón en el tablero de [Alberto Núñez] Feijóo" pese a "querer ser diferente" a sus compañeros de Extremadura, Aragón y Castilla y León, pero "le han dicho que no, que aquí hay que cumplir la hoja de ruta".Maíllo, que regresa al atril de la Cámara autonómica, ha centrado gran parte de su intervención en denunciar la "privatización" de los servicios públicos por parte del PP, al quien ha acusado de "gobernar para los ricos". Y ha anunciado que su grupo pedirá en el Parlamento una comisión de investigación sobre la crisis de los cribados del cáncer de mama.