Con un llamado a promover la unidad, la paz y el fortalecimiento del núcleo familiar, este domingo 28 de junio se llevó a cabo la Gran Caminata por la Paz y la Familia, una actividad que reunió a organizaciones religiosas, instituciones públicas y representantes de la sociedad civil para clausurar el Mes de la Familia en Panamá. La iniciativa fue organizada por la Pastoral Familiar de la Arquidiócesis de Panamá, con la participación de la Alianza Panameña por la Vida y la Familia, la Alianza Evangélica de Panamá, movimientos familiares y diversas entidades.

El recorrido empezó en el parque Porras, continuó por Calidonia y concluyó con una concentración en el parque de Santa Ana. Sobre esta actividad, el arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, aseveró que la caminata representa “un signo de esperanza” para el país y subrayó que el propósito de la convocatoria fue resaltar el valor de la familia como espacio de formación y convivencia. “No caminamos contra nadie.

No marchamos para señalar a nadie. Marchamos porque creemos que la familia sigue siendo el primer santuario donde aprendemos a amar, a perdonar, a compartir y a descubrir que somos hijos de Dios”, expresó.

El arzobispo expresó que fortalecer a las familias tiene un impacto directo en el desarrollo del país. “Cuando una familia se fortalece, también se fortalece una escuela, un barrio, una comunidad y una nación”, aseveró. En Panamá, el mes de junio ha sido declarado oficialmente como el Mes de la Familia.

Esta conmemoración tiene como propósito resaltar la importancia de la institución familiar y promover valores que fortalezcan los lazos entre sus miembros.