Manuel Ocaño Una de las mayores exponentes del movimiento que respalda al presidente Donald Trump, la excongresista Marjorie Taylor Greene, comunicó que viajó a México en busca de una terapia con células madre que no habría podido costear en Estados Unidos. Marjorie, excongresista del estado de Georgia que como legisladora a menudo condenó a los carteles a los que llamó terroristas, viajó por su terapia a la clínica Dream Body o cuerpo soñado en Puerto Vallarta.

A su regreso a Georgia la excongresista no comunicó de ningún riesgo o dificultad en México, pese a que el Departamento de Estado en la actualidad tiene alerta de viaje a Jalisco y el Departamento del Tesoro considera a Puerto Vallarta como plaza del CJNG. Como legisladora declaró que los carteles “son terroristas y criminales internacionales que asesinan estadounidenses todos los días”: “son monstruos que deben de servir de escarmiento”.

A menudo comparó a los cárteles con el Estado Islámico (ISIS) y expresó que la única diferencia era que “los cárteles están en nuestra frontera”. Luego de viajar a México, la exponente del movimiento Hacer a Estados Unidos Grande de Nuevo (MAGA), la exlegisladora ni siquiera mencionó peligros, se enfocó en lamentar que los servicios de salud en Estados Unidos se vuelven inaccesibles para cerca dela mitad de la población.

Calculó que una familia de cuatro personas en Estados Unidos puede gastar hasta 27 mil dólares al año en seguro médico, con otros siete mil a diez mil dólares en deducibles. Taylor Green dejó el congreso el 5 de enero en protesta porque el Departamento de Justicia seguía sin liberar los archivos del caso Jeffrey Epstein.