Cuando el biólogo Richard Dawkins acuñó en 1976 el término meme, apenas podía imaginar que medio siglo después esa palabra iba estar incorporada al vocabulario diario de casi todo el planeta. El científico británico creó este neologismo para establecer una comparación entre los genes y la transmisión de ideas culturales.

Según Dawkins, un concepto (ya fuese una idea, una coletilla, una broma o una melodía) podía adaptarse para su supervivencia cultural al igual que el material genético. Cambiaba la forma pero no el fondo.

Pero, como en tantas otras cosas, la llegada de Internet lo cambió todo, en este caso potenciándolo hasta niveles globales. Hasta tal punto que uno de esos memes puede servir hasta para radiografiar a una generación.

Irónicamente, la primera que creció con Internet desde la infancia: los millennials. Seguir leyendo