En Houston hay un rival que no aparece en las alineaciones, no usa uniforme y tampoco necesita tocar el balón para condicionar un partido. Basta con salir a la calle para sentir su presencia.

El calor texano recibió a la selección de Brasil con la misma intensidad con la que espera a miles de aficionados que este lunes llenarán el NRG Stadium. A las 10:00 de la mañana, cuando el resto de la ciudad apenas se encontraba en el desayuno, los termómetros alrededor del Shell Energy Stadium ya marcaban 31 grados centígrados.

El ambiente era sofocante. La humedad convertía cada movimiento en un esfuerzo adicional durante la penúltima práctica de la Canarinha antes de medirse con Japón en la ronda de eliminación directa del Mundial.

El Shell Energy Stadium, casa del Houston Dynamo de la MLS, ofreció un escenario muy distinto al que encontrará Brasil apenas 24 horas después. Con capacidad para poco más de 22 mil espectadores, el inmueble sirvió como laboratorio para Carlo Ancelotti, aunque también expuso a sus jugadores a las condiciones climáticas más extremas del verano texano.

La buena noticia para la selección brasileña llegará el día del partido. El duelo contra Japón se disputará en el NRG Stadium, hogar de los Texans de la NFL, uno de los recintos más modernos de Estados Unidos.

Su techo retráctil y el sistema de aire acondicionado permitirán que el encuentro se juegue en condiciones mucho más cómodas, incluso cuando en el exterior se esperan temperaturas cercanas a los 33 grados centígrados al mediodía. Más allá del clima, Ancelotti parece haber encontrado la estabilidad que buscó durante meses.

El técnico italiano contará con 25 futbolistas disponibles y únicamente lamentará la ausencia de Raphinha, quien continúa recuperándose de una lesión muscular en el muslo derecho. La baja del atacante abrirá nuevamente la puerta para Rayan, quien respondió con personalidad frente a Escocia.

El joven atacante no sólo colaboró en la generación ofensiva, sino que también mostró compromiso en la recuperación del balón, convenciendo al cuerpo técnico de mantenerlo en el 11 titular. Si no hay cambios de última hora, Ancelotti repetirá la misma alineación que goleó 3-0 a Escocia, algo inédito desde que asumió el banquillo brasileño.

Después de 16 partidos al frente del pentacampeón del mundo, sería la primera ocasión en que el estratega repite una formación titular. La probable alineación brasileña será con Alisson en la portería; Danilo, Marquinhos, Gabriel Magalhães y Douglas en defensa; Casemiro, Bruno Guimarães, Lucas Paquetá y Matheus Cunha en el mediocampo; mientras que Vinicius Júnior acompañará a Rayan en el ataque.

Brasil también llega impulsado por el gran momento de Vinicius Jr. El delantero suma cuatro goles en el torneo y se mantiene entre los principales candidatos al título de goleo.

Su influencia ha sido determinante en la fase de grupos y la FIFA lo ubica entre los atacantes más destacados de la Copa del Mundo. El premio para el vencedor será un lugar en los octavos de final, donde esperará el ganador de la serie entre Noruega y Costa de Marfil.

Antes de pensar en ese posible cruce, Brasil deberá superar dos desafíos en Houston. El primero ya lo enfrentó durante los entrenamientos bajo un sol abrasador.

El segundo será Japón, un rival que intentará aprovechar cualquier desgaste para frenar a una selección que parece llegar en su mejor momento del torneo.