El texto que usted está por leer tiene una ventaja que la radio y la televisión jamás tendrán: la oportunidad de corregir los dedazos. En la narración deportiva, el error queda tatuado en el aire, aún más en el Mundial 2026.

Para descifrar la ciencia oculta detrás del micrófono, reunimos a tres de los relatores de fútbol más influyentes de Costa Rica: Daniel Quirós (Teletica Radio), Kristian Mora (Fox Sports) y Harrick McLean (Radio Monumental). A través de sus peores fantasmas, sus mayores alegrías como el ‘Aztecazo’ y su visión del futuro, descubrimos por qué el relato futbolístico es mucho más que gritar un gol: es tocar los sentimientos de un pueblo.Este privilegio que da la escritura es uno que a los narradores futbolísticos no les interesa, por más irónico que parezca.

La incertidumbre del qué pasará, la adrenalina de contar en tiempo real, el estrés de tener a cientos de personas escuchándote... Todo eso está dentro del kit que se incluye el día que se gradúa como relator futbolero.Aunque bueno, graduación tampoco es la palabra adecuada. “No existe ninguna universidad donde saqués una licenciatura en narración de fútbol”, dice entre risas Daniel Quirós, uno de los relatores ticos más reconocibles del siglo XXI.

La frase surge mientras intenta responder una pregunta tan simple como compleja: ¿qué hay detrás del arte de contar cómo una pelota entra —o no entra— bajo los tres palos?¿Qué hace que un relato de gol sea memorable décadas después de que sucedió?Kristian Mora: Va de la mano el contexto histórico del gol y el relato. Si no es un gol muy representativo, difícilmente termina enraizado en el tiempo.

Tiene que ser representativo y todo lo que haya nacido alrededor de él.Daniel Quirós: Yo creo que es la intensidad que logre uno transmitir, esa alegría de lo que pudo representar ese gol en la historia de un equipo o de una selección. Si es de Costa Rica, aún más.

Es un tema de emoción, de la entonación correcta, de la forma de decirlo. Pueden ser las mismas palabras, pero dichas de una manera distinta.

Después de muchos años, uno escucha un gol y lo devuelve en el tiempo.Harrick McLean: La emoción que pueda meterle. Eso es fundamental: tocar los sentimientos de la gente, volverse fanático si fuera la Selección y cantarlo con ganas.“¡Pita el árbitro, vamos al fútbol!, ¡no da más!, ¡Guuool!”Frases icónicas de Kristian MoraSi tuviera que elegir al mejor narrador en la historia de Costa Rica, ¿quién sería y por qué?Kristian Mora: Me tocó trabajar con él.

Tuve el privilegio de narrar en su última etapa con José Luis El Rápido Ortiz. Era un narrador extraordinario y un gran periodista.

Sabía manejar la voz, el vocabulario y los escenarios. Creo que fue un narrador top.

Lo de Mario McGregor fue un fenómeno, pero creo que El Rápido fue mejor.Daniel Quirós: Qué difícil, porque hay líneas distintas. No es lo mismo narrar en radio que en televisión.

Sería injusto escoger a uno. Todos son buenos y cada quien tiene su estilo.

Yo le agarré la colita a El Rápido Ortiz y viví los mejores momentos de Mario McGregor en radio. En televisión crecí viendo a Leonel Jiménez, Pilo Obando, Juan Carlos Pérez y Jorge Matarrita. “Son estilos distintos.

McGregor, cuando estuvo en televisión, no sonaba igual que en radio porque la televisión es diferente. Lo que quiero dejar claro es que decir quién es el mejor es muy difícil.

A mí me hablan de Juanito Guijarro, pero yo no lo escuché”. Harrick McLean: Eso es muy relativo.

Cuando me criaba, Luis Cartín era de lo mejor; luego vino El Rápido y después McGregor. Ellos marcaron historia.¿Cuál es la narración de gol que usted ha hecho que más le ha impactado o emocionado?Kristian Mora: Son muchas.

El Aztecazo me tocó vivirlo desde allá y fue emocionante. También los penales contra Grecia y el gol de Michael Umaña.

Asimismo, me tocó ir a Egipto con la Sub-20 y narrar la victoria contra Egipto, con 80.000 personas en El Cairo.Daniel Quirós: El gol de Joel Campbell contra Nueva Zelanda que nos clasificó al Mundial. Está también el partido contra Estados Unidos en la eliminatoria rumbo a Alemania 2006, con los goles de Carlos Hernández en el Ricardo Saprissa.

Los canté con toda el alma porque el ambiente era impresionante.“Pero también recuerdo el peor. Fue el gol de Estados Unidos que nos dejó fuera del Mundial de Sudáfrica.

Tenía a don Mario, a Everardo y a los camarógrafos llorando a mi alrededor. Faltaban 20 segundos para terminar el partido.

Lo narré con respeto, pero despedazado por dentro. Es una narración que nunca olvidaré”.

Harrick McLean: El Aztecazo. Me tocó estar ahí.

Íbamos perdiendo 1-0. El primer gol de Fonseca lo canté con mucha pasión.

Pero el segundo no lo canté; solo grité “¡gol, gol!”. Me emocioné demasiado.

Era un hecho histórico y vi que quedaba poco tiempo. Es el día más importante de mi historia.“¡Comienza el juego y a lo que vinimos!

¡Gol mirada fija en la pantalla porque cayó el gol!, Varita en mano, 1,2 el acompañamiento...“¿Y cuál sería alguna narración de otro colega que lo haya marcado?Kristian Mora: Recuerdo escuchar relatos de la televisión española y me parecían aburridos porque no sentían el partido. En cambio, otros, como los de Pilo Obando, mezclaban entretenimiento y narración, y los sentía muy cercanos.

También recuerdo a Mario McGregor en Italia 90. Yo estaba en el colegio.Daniel Quirós: Recuerdo la narración de Pilo Obando del gol de Enrique Rivers contra Italia en los Juegos Olímpicos.

Lo vi con mi mamá y mis hermanos. Me tiraba al piso de la emoción.

Eso me impulsó a querer vivir del fútbol y me hizo decidir que quería dedicarme a esto para siempre.Harrick McLean: El gol de Medford en Italia 90 narrado por Mario McGregor.¿La narración futbolística es un género periodístico propio o una mezcla entre información, emoción y espectáculo?Kristian Mora: Creo que tiene un poquito de entretenimiento y un poquito de periodismo. Una cosa es la seriedad del periodismo y otra la libertad de la narración.

No soy el mismo en un programa informativo que cuando estoy relatando. No lo veo como un género periodístico.Daniel Quirós: Creo que lleva un poco de todo, aunque no sea un género.

No existe una carrera para ser narrador de fútbol. Me parece que es una rama cercana al periodismo deportivo donde mezclamos manejo de fuentes, información, estadísticas y nuestro propio estilo.

Harrick McLean: Es un género. Incluso en Radio Monumental decidimos que los narradores debían ser periodistas.

Hay que tener criterio para informar. Si el comentarista se enferma, usted debe tener criterio para poder explicar el partido. “¡What a goal!

¡Gooool de mi país!”Frases icónicas de Harrick Mc Lean¿Cómo se construye un grito de gol: es algo espontáneo o hay una preparación?Kristian Mora: Es muy difícil prepararse para algo que nose sabe que va a pasar. Lo único que puede anticiparse es la importancia del partido.

El momento dicta todo. No hay tiempo para corregir.

Si uno dice algo mal, ahí queda. Los momentos culminantes salen de la inspiración —o de la falta de inspiración— del momento.

Eso es lo lindo del relato.Daniel Quirós: No se construye; nace solo en algún momento. Uno dice algo que le gusta y termina convirtiéndose en un sello propio.

Harrick McLean: Eso se trae. Hay que manejar el diafragma y controlar la respiración.

¿Se puede ser un gran narrador y, al mismo tiempo, aficionado? Kristian Mora: Frente a un micrófono, el aficionado queda de lado, excepto cuando se trata de la Selección Nacional.

Ahí va de la mano el sentimiento de la afición y el de uno. La decisión de no narrar con entusiasmo los goles rivales nació sola.

En una eliminatoria rumbo a Francia 98, mi narración reflejó la desazón de la afición costarricense y decidí mantenerlo así.Daniel Quirós: Yo creo que no. Amo el fútbol, pero no soy aficionado a ningún equipo.

Trato de cantar todos los goles con la misma energía. Lo que cambia es el entorno.

No es igual narrar en un estadio lleno de aficionados de un equipo que en otro ambiente. En la Selección hay un cariño especial, pero también canto los goles rivales.

Tal vez no con la misma fuerza, pero los canto porque los goles son la esencia del fútbol. Los goles son celebración.

Para eso vemos fútbol, ¿no?Harrick McLean: Claro, todo se puede. El límite es que narre en contra de selección, pero si le hacen gol hay que cantarlo como profesional y meterle pasión y listo.

Sí se puede.¿Qué distingue a un narrador común de uno extraordinario?Kristian Mora: El sello particular. Muchos narradores intentan seguir el camino de otros.

El que se destaca es el que se sale del molde y logra marcar una diferencia.Daniel Quirós: Sería injusto decir que hay narradores extraordinarios y otros que no lo son. Todos tienen su estilo.

Algunos gustan más que otros, pero eso depende del aficionado.Harrick McLean: El que deja huella. Cuando yo empezaba y escuchaba a la gente repetir mi frase “Gol de mi país”, sentía que estaba calando.

Cuando la gente usa tus frases, vas por buen camino.¿Qué es lo mejor y lo peor de dedicarse profesionalmente a narrar fútbol?Kristian Mora: Lo mejor es estar cerca de grandes eventos y grandes momentos. Uno siente que forma parte de ellos.

Son experiencias y anécdotas únicas.“No veo nada malo en la profesión. Pero sí tuve una experiencia muy dura: el partido entre Guatemala y Costa Rica en 1996 que no se jugó por la tragedia en las graderías.

Me tocó informar mientras veía personas muriendo. Bajé a la pista y observé cuerpos tendidos.

Fue muy impactante”. Daniel Quirós: Lo mejor es que es una pasión.

Es lo que soñé desde niño y lo disfruto al máximo. Poder transmitir emociones a la gente es extraordinario.“Lo más difícil es el sacrificio de tiempo.

Siempre hay fútbol, siempre hay que trabajar. No hay sábados ni domingos.

Uno se pierde muchas cosas familiares”.Harrick McLean: Lo peor es perderse cumpleaños, bautizos, días de la madre o del padre. Lo más satisfactorio es haber estado en ocho mundiales desde 1998 hasta ahora.

Estar en un Mundial no tiene precio.Con la llegada de nuevas plataformas, redes sociales e inteligencia artificial, ¿cómo imagina que será el relato futbolístico dentro de unos años?Kristian Mora: Todo cambia, pero no sé si el relato va a cambiar demasiado. Sigue dependiendo de las personas, de su inventiva y de su capacidad de conectar con la audiencia.

Hoy existen narraciones sin imagen, influencers, streamers y plataformas digitales. No hay reglas escritas.

Lo importante es encontrar la mejor forma de acompañar al aficionado.Daniel Quirós: Espero que la inteligencia artificial nunca llegue a reemplazar completamente a los narradores. Aunque pudiera hacerlo, no sería lo mismo porque no tendría emoción ni sentimiento.

La capacidad de transmitir algo desde el alma, incluso equivocándose, es algo que pertenece al ser humano.Harrick McLean: Esto no va a cambiar nada. La inteligencia artificial puede contar jugadas, pero no puede transmitir lo que siente la gente ni lo que generan los jugadores.

Un gol de la Selección no se puede vivir igual sin una persona narrándolo. El narrador que logre cautivar seguirá siendo insustituible.