El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva amenaza contra Irán al advertir que la República Islámica "no existirá más" si Washington decide retomar los ataques militares, en medio de una creciente tensión que pone en riesgo el frágil alto el fuego alcanzado entre ambos países hace apenas unos días. Las declaraciones del mandatario estadunidense se produjeron después de que Irán reivindicara ataques con misiles y drones contra instalaciones militares de Estados Unidos en Kuwait y Baréin, acciones que elevaron nuevamente el temor a una escalada regional en Medio Oriente.

A través de su red social Truth Social, Trump acusó a Teherán de incumplir el cese de hostilidades y afirmó que Estados Unidos podría responder con una ofensiva aún mayor si continúan las agresiones. Trump también aseveró que las fuerzas estadounidenses atacaron instalaciones utilizadas para almacenar misiles y drones iraníes, aunque no ofreció detalles adicionales sobre la ubicación de esos bombardeos ni sobre sus resultados.

Las amenazas llegan apenas diez días después del acuerdo de alto el fuego firmado el 17 de junio, el cual buscaba frenar los enfrentamientos directos entre Washington y Teherán luego de varios meses de ataques cruzados que involucraron también a otros actores de la región. Aunque el pacto redujo temporalmente la intensidad de las hostilidades, diversos incidentes registrados en los últimos días han alimentado las dudas sobre su viabilidad y sobre la posibilidad de que ambas partes mantengan la desescalada.

Por su parte, los Guardianes de la Revolución de Irán aseguraron haber lanzado ataques contra instalaciones militares estadunidenses ubicadas en Kuwait y Baréin como respuesta a los recientes bombardeos de Estados Unidos sobre territorio iraní. El grupo militar también lanzó una nueva advertencia a Washington.

Luego de los ataques, el ejército de Kuwait comunicó que el país enfrentó una ofensiva con misiles y drones hostiles, mientras que en Baréin se activaron las sirenas antiaéreas y las autoridades pidieron a la población dirigirse a refugios como medida preventiva. La tensión mantiene en alerta a toda la región del Golfo Pérsico, donde Estados Unidos conserva importantes bases militares estratégicas.

Analistas internacionales advierten que cualquier nuevo intercambio de ataques podría provocar el colapso definitivo de la tregua y reactivar un conflicto de mayores dimensiones, con consecuencias para la estabilidad regional, el comercio energético y la seguridad internacional.