Lionel Messi es un genio. A estas alturas, la afirmación no admite discusión posible.

En cada movimiento y en cada gol, el astro argentino demuestra que es uno de los mejores futbolistas de la historia. A estas alturas, incluso, hay quienes se atreven a anteponerlo a Pelé y Diego Maradona, quienes, según la FIFA, se repartieron el rótulo de mejor jugador del siglo XX.

El actual le pertenece a la Pulga.El rosarino es una muestra absoluta de vigencia. El miércoles cumplió 39 años.

Lo celebró como máximo goleador histórico de los eventos planetarios, un sitial del que desplazó al alemán Miroslav Klose. No obstante, lo que más llama la atención es la capacidad para mantener el rendimiento de sus mejores épocas cuando ya pisa las cuatro décadas.

"¡Tiene 38 años, Dios mío! A los 38, yo ya me había retirado cuatro años antes y pesaba 120 kilos”, describió el brasileño Ronaldo, a modo de valoración por la auténtica gesta.

Messi, el genio eterno: las explicaciones para la vigencia de la máxima figura de ArgentinaWayne Rooney también se rinde. “Lo diré ahora, lo que estamos presenciando en este momento es completamente alucinante. He jugado al nivel más alto absoluto, sé cuál es el desgaste físico de este deporte, ¿y Messi marcando dos goles hoy para romper el récord histórico de goles en la Copa del Mundo?

Es simplemente una locura. ¿Cómo estamos todos sentados aquí actuando como si esto fuera normal?

El tipo tiene 39 años. A los 39, la mayoría de los chicos están sentados en una playa, o luchando por levantarse de la cama para un partidillo de liga dominical, y ni hablar de dominar el torneo más grande de la Tierra.

Desafía toda lógica", expresó el inglés.L’Equipe describió una significativa encuesta, con una conclusión rotunda. “Es el mejor jugador de la historia´: Zlatan Ibrahimovic, Lamine Yamal, Xavi, Careca... Todos se ponen de pie por Messi“, publicó el medio francés.El aludido, por cierto, no se pone fecha de vencimiento. “Sí, sí...

Continuaré por algún tiempo, mientras pueda contribuir, me sienta bien físicamente y ayude a mis compañeros... Seguiré jugando”, planteó Messi, después del duelo ante Austria.

Más lejos ve la posibilidad de disputar otro Mundial. “No sé. La verdad es que no estoy pensando en eso ahora.

Parece un poco lejano... pero, como dije, estoy viviendo un día a la vez y enfocado en el presente”, desliza.La actualidad de Messi no es casual. Tampoco es fruto exclusivo de su inigualable talento.

Detrás, hay trabajo. Mucho.

A mediados de semana, por ejemplo, trascendieron imágenes de la exigente rutina física que desarrolla para potenciarse. Sus parámetros son, naturalmente, de elite: según diversos reportes, su porcentaje de grasa fluctúa entre el 10 y el 11 por ciento (aunque hay extremos, como Cristiano Ronaldo, que marcan siete por ciento).

El ariete mide 1,70 metros y pesa 67 kilos. Hay quienes fijan en su estatura, que en el comienzo de su carrera era una debilidad, al punto de que el Barcelona financió un tratamiento para que creciera, una fortaleza: su bajo centro de gravedad favorece su técnica y los movimientos explosivos con los que desequilibra."Determinar que un tipo no va a rendir por el fenotipo es absurdo.

Y ahí viene el trabajo con el genotipo. Lo fueron formando.

El gran secreto de Messi, en todo caso, es su autocuidado. Punto.

Lo mismo que Cristiano Ronaldo. Son sujetos obsesivo-compulsivos que entienden que el cuerpo es su trabajo.

Todos los procesos metabólicos obedecen a cambios bioquímicos. Si los esfuerzos se realizan en un alto nivel, se requiere comportarse adecuadamente a altos niveles de autocuidado“, plantea Manuel Astorga, preparador físico especializado en deportistas de elite.“Su vigencia no me sorprende, porque es 100 por ciento profesional.

Messi es la sumatoria de elementos: genética, autocuidado y entrenamiento. El mejor deportista es quien tiene la capacidad de manejar la mayor cantidad de variables posibles.

Y el TTC: tacto, tino y criterio”, complementa. El otro componente, dice, es mental. “Está ahí por la gloria, por romper marcas.

Por el éxito absoluto escrito con letras doradas, no con lápiz de mina. Los grandes siempre van a encontrar una meta que cumplir”, añade.Una dieta específicaComo todo argentino, Messi es fanático de las milanesas y las papas fritas.

No obstante, para un deportista de alto rendimiento ese tridente es tan peligroso como su ingreso en el área rival. El ‘desliz’ está permitido una vez por semana.La alimentación de la estrella albiceleste no es casual.

Desde 2014 está a cargo del italiano Giuliano Poser. En la práctica, el objetivo fueron ‘cambiar la forma de comer’ y ‘ordenar el combustible’ del transandino.

Su plan nutricional incluye menos azúcar, menos ultraprocesados, menos harinas refinadas y más alimentos simples, frescos y ricos en nutrientes. La idea se parece mucho a un modelo mediterráneo y antiinflamatorio, una línea de alimentación que la ciencia asocia con mejor salud metabólica, menor inflamación y envejecimiento más saludable.

Lo último tiene que ver con la edad biológica, que no necesariamente coincide con la que marcan los documentos.Así, por ejemplo, cobran relevancia el aceite de oliva extra virgen, que aporta grasas saludables y compuestos con efecto antioxidante, elementos claves en planes que buscan reducir la inflamación.Las frutas y el agua son elementos fundamentales para la hidratación. En este plano, por ejemplo, hay respeto por una costumbre argentina: el consumo de mate.El resumen parece más simple: la dieta de Messi se basa en lo básico: agua, aceite de oliva, frutas, verduras, granos enteros, pescado, proteínas magras y menos azúcar.