GENERAL ROCA.— Leticia Victoria Nieva (25) creció en medio de las consecuencias del femicidio impune de Paulina Lebbos (23), su mamá.Decidió romper con el pasado: se cambió el apellido y eligió el de su madre adoptiva, una docente que la contuvo en sus "peores momentos".El quiebre con su abuelo, Alberto Lebbos (71), la decisión de no ser querellante en el juicio que absolvió a César Soto (44) y su refugio en General Roca, Río Negro, donde es profesora de danzas.