La necesidad de establecer relaciones diplomáticas entre Panamá y China fue planteada en 2001 por un grupo plural de panameños mediante la constitución de la Asociación Panameña de Amistad con China. En mi condición de presidente de la misma, invité a los expresidentes Guillermo Endara, Jorge Illueca, Arístides Royo y Francisco Rodríguez, así como a los exvicepresidentes Ricardo Arias Calderón y Arturo Vallarino para que aceptaran ser los presidentes honorarios de esta asociación, manifestando todos su conformidad.

La idea germinal de nuestra asociación la concebimos en 1996, cuando viajamos a China para una reunión de la Unión Interparlamentaria Mundial, siendo presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Asamblea, en compañía de una delegación integrada por representantes de todos los partidos políticos con representación en dicha Asamblea durante el período 1994-1999. Previa conversación con el primer representante de la Oficina de Desarrollo Comercial de China en Panamá, el señor Ju Yijee, logramos que nuestra delegación pudiera visitar otras ciudades de China.

Para ese entonces se conocía muy poco de China en Panamá y se hizo una excepción para que la delegación panameña visitara otras ciudades, asimismo de Beijing, incluyendo la ciudad de Shanghái. Luego de ese viaje, los diputados participantes quedaron impresionados por el extraordinario desarrollo de China y manifestaron que era conveniente dar pasos para el establecimiento de relaciones diplomáticas con ese país, en lugar de mantener relaciones diplomáticas con Taiwán.

En 1998, dos años después, viajé a China junto con el empresario Haralambos Tzanetatos, quien expresó su asombro por el desarrollo comercial del país. Luego de visitar una empresa en la ciudad de Shenzhen, convertida en una ciudad moderna luego de la apertura económica iniciada en China en 1978, me planteó que era conveniente que Panamá estableciera relaciones diplomáticas con China.

Acordamos que, a nuestro regreso a Panamá, él convocaría a un grupo de los empresarios más representativos del país para compartir su experiencia en China, lo cual se efectuó. Posteriormente convocamos a expresidentes y políticos de todos los partidos, empresarios, dirigentes sindicales, intelectuales, estudiantes y otros profesionales, con el propósito de crear una asociación no gubernamental cuyo objetivo central fuera gestionar lo conducente al establecimiento de relaciones diplomáticas con China.

Fue así como, en 2001, se creó la Asociación Panameña de Amistad con China (APACHI). Varios empresarios fueron invitados a visitar la famosa Feria de Importación y Exportación de Guangzhou, China.

El 13 de junio de 2017 se firmó entre Panamá y la República Popular China el acuerdo para el establecimiento de relaciones diplomáticas, bajo el principio de una sola China, aceptando que Taiwán forma parte de la República Popular China. A partir de esa fecha tuvo lugar la ruptura de las relaciones diplomáticas que mantenía Panamá con Taiwán, lo que excluye cualquier tipo de relación oficial entre el Gobierno panameño y Taiwán, con fundamento en la Resolución 2758 de 1971 de las Naciones Unidas, que reconoce a la República Popular China como el único representante de China ante las Naciones Unidas, criterio respetado por los Estados que mantienen relaciones diplomáticas con ese país.

Tanto el actual Gobierno como los panameños en general deben saber que el establecimiento de las relaciones diplomáticas entre Panamá y la República Popular China estuvo precedido de un consenso nacional, pues fue el resultado de una amplia consulta con los principales sectores de la vida nacional, conscientes de que China desempeña un papel destacado en el entorno internacional y en la economía global, asimismo de ser uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Es también uno de los tres principales socios comerciales de más de 150 países.

Igualmente, el Gobierno chino ha abierto las puertas a la globalización y posee una economía abierta y un mercado de 1,400 millones de habitantes. Desde el establecimiento de las relaciones diplomáticas con China, Panamá ha multiplicado por seis el comercio bilateral con ese país, exportando carne de res, carne de cerdo y café.

Asimismo, múltiples panameños han obtenido becas para realizar estudios en China. En la Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái, celebrada en agosto de 2025, el presidente de China, Xi Jinping, propuso la Iniciativa para la Gobernanza Global, con el objetivo de trabajar junto con todos los países por un sistema de gobernanza global más justo y democrático, respetando el principio de coexistencia pacífica en las relaciones internacionales, apostando por el multilateralismo, el respeto al derecho internacional y la igualdad soberana de los Estados, bajo los principios de la Organización de las Naciones Unidas, sin distinguir entre países grandes y pequeños.

No dudamos de que el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Panamá y China fue una decisión acertada y fundamentada, producto de un amplio consenso nacional y sustentada en sólidas bases políticas y económicas, respondiendo al interés nacional de los panameños. Esta decisión debe ser respetada por el resto de los países, por tratarse de una expresión soberana de Panamá.

En todo caso, los panameños estamos obligados a conducir nuestras relaciones exteriores sin menoscabo de nuestros atributos soberanos y sin injerencia de ningún otro Estado. El autor es excanciller de Panamá.