Ya por la mañana se veían en la línea 7 del metro, la que conecta con el estadio Metropolitano, adolescentes vestidas –también disfrazadas, claro que sí– para la ocasión: el primero de los dos conciertos que BTS, la banda de K-pop más importante del momento, dio ayer en Madrid, la única parada en España de su larga gira mundial.Seguir leyendo...