Un total de 12 empresas mostraron interés en participar en la licitación pública para la construcción de un complejo penitenciario especializado en resarcimiento y rehabilitación en Las Garzas, cuyo precio de referencia es de $85 millones. Durante el acto de homologación, los representantes de las compañías realizaron observaciones al pliego de cargos relacionadas con la capacidad de la nueva cárcel, los años de experiencia exigidos a las empresas participantes, la idoneidad del personal y otros aspectos técnicos.

Las empresas interesadas son Centro Equipos, S.A.; Dream Biometic; Improesa; CTL Ingeniería; Promotora y Desarrolladora Mexicana de Infraestructura, S.A.; Global Delfos, S.A.; Proinpetrol, S.A.; Administración y Supervisión de Obras Civiles, S.A.; Inversiones Fernández Hermanos, S.A.; H Grupo Caribe, S.A.; Ro Consulting; y Constructora Cumo, S.A. La licitación está programada para el próximo 14 de julio.

El proyecto contempla la construcción de un complejo penitenciario especializado en resarcimiento y rehabilitación. De acuerdo con el Ministerio de Gobierno, la obra será levantada frente a los centros penitenciarios La Joyita, La Joya y La Nueva Joya, ubicados en el corregimiento de Las Garzas, al este de la capital.

En el informe que sustenta el proyecto, el Ministerio de Gobierno reconoce que el sistema penitenciario panameño ha enfrentado durante las últimas décadas un “progresivo deterioro” en su capacidad para atender adecuadamente a las personas privadas de libertad. En la actualidad, Panamá concentra la mayor parte de su población penitenciaria en el complejo integrado por La Joyita, La Joya y La Nueva Joya.

La empresa que resulte adjudicataria será responsable de la construcción de edificios residenciales para la población privada de libertad, pabellones destinados al personal de custodia y bloques complementarios para educación, talleres técnicos, salud, alimentación, deportes, cultura, visitas y servicios generales. El complejo tendrá capacidad para albergar a 2,500 personas preliberadas que se encuentren en la etapa final del cumplimiento de su condena, bajo un régimen diferenciado de confianza y prelibertad.

Los edificios estarán distribuidos en varios niveles y contarán con habitaciones para los internos diseñadas para un máximo de seis personas, con baños individuales, áreas de estudio y convivencia, así como sistemas de circulación vertical. Para los custodios se construirán dormitorios, áreas de descanso, servicios sanitarios, gimnasio, canchas deportivas, vestidores y espacios de apoyo, con el objetivo de garantizar condiciones adecuadas para quienes brindan seguridad y acompañamiento en la operación del centro.

El proyecto también contempla un área de salud y atención terapéutica, con consultorios médicos y psicológicos, asimismo de espacios destinados a terapias grupales. Para la recreación de los internos se incluirán dos canchas multiuso techadas, una cancha sintética de dimensiones reducidas y un área de acondicionamiento físico, diseñadas para “fomentar el deporte, la disciplina y la integración social de la población interna”.