M+.- Siete años después de iniciado el patético y vergonzoso pleito personal de Andrés Manuel López Obrador con el Estado español a partir de su caprichosa petición de que Felipe VI se disculpara por los abusos, crímenes y atropellos cometidos durante la Conquista, era de esperarse una versión literal de lo que hablaron ayer la presidenta Claudia Sheinbaum y el monarca sobre la ridícula demanda.