Marco Picado, empresario y nieto de los fundadores de Teletica, abrió uno de los capítulos más difíciles de su vida al revelar detalles sobre su alcoholismo. Durante una entrevista en el pódcast Desde el alma, conducido por Lizeth Castro, confesó que el licor afectó profundamente su conducta, sus relaciones interpersonales y lo llevó a enfrentar problemas con las autoridades.Picado explicó que tuvo contacto con el alcohol desde la adolescencia, cuando asistía a fiestas.

Aunque experimentó con la marihuana y sustancias psicodélicas, afirmó que siempre sintió temor hacia las drogas más fuertes debido a antecedentes familiares.“Nunca me dio miedo el alcohol, porque desafortunadamente en la sociedad está bien visto. Más bien, el que no toma es el rarito”, reflexionó.

El empresario comentó que su personalidad influyó en el desarrollo de su adicción, pues se reconoce como alguien extremista. “Lo que he logrado lo logré porque soy ceñido. Cuando hago las cosas, me voy de cabeza”, aseveró.Durante muchos años creyó que simplemente consumía de forma social y que no existía una dependencia.

No obstante, con el tiempo notó cambios importantes en su conducta. “Empecé a ser un poco más problemático con los años... Yo era el que le pedía shots a todo el mundo.

Era necio. Agarraba el vehículo, hacía desastres.

Siempre fui de hacer estupideces. Me gustaba buscar el peligro”, relató luego de recordar que realizaba acciones arriesgadas como colgarse de un auto en movimiento o provocar discusiones. “Nunca fui pleitero, pero sí muy bocón.

Hoy me hubiera conocido a mí mismo y digo: ‘Qué mae más cae mal’”, expresó entre risas.El momento en que entendió que tenía un problemaLa situación cambió cuando regresó a Costa Rica luego de vivir en Estados Unidos y las consecuencias de su consumo comenzaron a acumularse. Picado enfrentó problemas con la Policía en ambos países e incluso condujo bajo los efectos del alcohol. “Tuve muchísima suerte.

El susto que me pegué fue solo. Quedé pegado a un poste, pero nunca hubo un tercero involucrado”, relató.Conforme pasaban los años, notó que los incidentes dejaron de ser hechos aislados. “Siempre volvía.

Después ya no era el problema el carro porque estaba Uber, pero empezó a pasar una cosa luego de otra. Lastimás personas, amigos, alguna relación... siempre había algo”, comentó.El empresario confesó que fue detenido en varias ocasiones.

Uno de los episodios que más lo marcó sucedió en una celda, cuando una oficial le hizo un comentario que lo llevó a reflexionar sobre su imagen pública. “Me expresó: ‘Lo que más vergüenza me da es saber que un sobrino mío tenía un póster tuyo firmado en la pared’. Eso me tocó muchísimo.

En ese momento pensé: ‘Tiene razón’”, recordó.En la actualidad, Marco Picado afirmó que está cerca de cumplir dos años sin consumir alcohol, una decisión que le ha permitido observar desde otra perspectiva la normalización del licor en la sociedad y reconstruir distintos aspectos de su vida.