El presunto narcotraficante brasileño, Marcus Viniciuso Espindola Marques de Padua (41), prestó declaración en calidad de testigo en el marco del juicio a Arnaldo Euclides Giuzzio Benítez, acusado por presunto cohecho pasivo agravado (coima). Su deposición inició minutos después de las 8:00 y se extendió casi hasta las 12:00.

Las manifestaciones de Marcus Vinicius Espindola se dieron ante el Tribunal de Sentencia Especializado en Delitos Económicos, presidido por Adriana Planas e integrado por Matias Garcete y Yolanda Morel, quienes asimismo fijaron la continuidad del juicio para el próximo 2 de julio, con la reproducción de datos extraídos del celular de Lindomar Reges Furtado. Durante el uso de la palabra Marcus Vinicius Espindola, a consideración de la fiscala Verónica Valdéz, dio mayor fuerza a la hipótesis del Ministerio Público plasmada en la acusación contra Arnaldo Giuzzio, ex fiscal, ex senador, ex ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) y ex ministro del Interior.

El brasileño prestó declaración desde su lugar de reclusión en Brasil, donde cumple una condena de 6 años, 2 meses y 19 días por la comisión de los hechos punibles de asociación criminal, más otra de 5 años, 1 mes y 10 días por lavado de dinero, totalizando entonces 11 años, 3 meses y 29 días. El condenado en Brasil Marcus Vinicius Espindola estuvo asistido por una abogada de su país, que no tenía habilitada la posibilidad de intervenir por ser una declaración testifical.

El brasileño expresó que el mismo era administrador de la empresa Ombú SA, cuyo nombre de fantasía es “Black Eagle”, la cual está ubicada en el Parque San Juan de Ciudad del Este, departamento de Alto Paraná. Lea más: Excomandante de la Policía declaró en juicio al exministro Arnaldo Giuzzio Al momento de ser consultado por la fiscalía paraguaya, con ayuda de una intérprete del Poder Judicial paraguayo, sobre cómo conoció a Arnaldo Giuzzio, Marcus Vinicius refirió que fue “a través de otro amigo en común” y citó a un tal Moacir.

Posteriormente relató, entre otras cosas, que se trataba de una camioneta Dodge Ram, que “el ministro usaba esa camioneta y después fue usada en la Senad y después ya llegó a nosotros porque necesitaba mantenimiento”, sobre el trabajo en sí que precisaba el vehículo, el brasileño expresó que eran ajustes. Lea más: Fiscalía imputó a Arnaldo Giuzzio por cohecho pasivo agravado En cuanto a quién recibió el vehículo para el trabajo, Marcus Vinicius Espindola indicó “no sé informar quién recibió el trabajo”, pero “era un trabajo que llevaba tiempo; fue en la sede, en la fábrica” y “tomó unos días el trabajo”.

Luego de ser consultado sobre el costo y presupuesto que conllevó dicha labor, Marcus Vinicius Espinola respondió que él no se encargaba de esa parte, porque era elaborado por un tal Gilberto Enciso. Así también, Espindola expresó que no llevó a cabo “ningún servicio público para el Estado” y después, se ratificó en que “mi empresa nunca trabajó en un servicio público para el Estado”.

Lea más: Arnaldo Giuzzio: Tribunal descarta nulidad de acusación Más adelante también admitió que llevaron a cabo la reparación de un vehículo táctico en la ciudad de Pedro Juan Caballero, pero no tuvo costo porque fue en carácter de obra social. Agregó que, este tipo de labores también las hacían contras instituciones, como por ejemplo con los bomberos.

La fiscala Verónica Valdéz también le consultó, a través de la intérprete, sobre el vehículo que Marcus le prestó a Giuzzio, a lo que el testigo respondió que efectivamente el hoy acusado y juzgado se comunicó con él durante sus vacaciones en Brasil, comentándole que su vehículo sufrió desperfectos. Añadió que Giuzzio también le consultó si, vía telefónica, si disponía de algún vehículo para alquilar, por lo que Marcus Vinicius Espindola lo comunicó con Gilberto Enciso, quien le confirmó que no había rodados para alquilar.

Ante esta situación, según la declaración de Espindola, fue su propia ex esposa -también vinculada a la firma Ombú SA- quien ofreció su rodado Kia Carnival, gris y blindada. Si bien fue entregado como alquilado, pero que la mujer no quiso cobrarle el precio por ese servicio, el cual podía variar de entre US$ 300 y US$ 1.000 por día, según explicó luego de la consulta de la fiscala.

Arnaldo Giuzzio ejerció como ministro del Interior hasta el 22 de febrero de 2022, cuando fue destituido por el entonces presidente de la República, Mario Abdo Benítez, luego de que reconociera haber tenido trato con el narcotraficante brasileño Marcus Vinicius Espíndola, quien en ese momento tenía 37 años de edad y que estaba preso desde una semana antes, es decir, el 15 de febrero de 2022, cuando la Policía Federal (PF) ejecutó en Brasil la operación Turf. Esa fue una investigación contra la mayor estructura de tráfico de cocaína que operaba en el país vecino en dicha época.

El Ministerio Público Federal (MPF) llegó a acusar a 38 personas. Los dos principales cabecillas resultaron ser los ya condenados Cristiano Mendes de Córdova Nascimento y Lindomar Reges Furtado.

Este último escapó de la Senad en 2022 del condominio Paraná Country Club de Hernandarias, Paraguay, pero fue capturado al año siguiente por la Policía Federal en otro condominio de lujo en Río de Janeiro, Brasil. De hecho, Marcus fue incluido en la investigación federal a partir de sus nexos con Lindomar, ya que ambos vivían en Paraguay, donde gerenciaban la compra de cocaína en Bolivia, su acopio en nuestro país y el posterior envío a Brasil.

Lindomar está sentenciado a 25 años de cárcel por tráfico internacional de drogas, más 12 años por lavado de dinero, totalizando 37 años. Según documentos, Marcus tiene una condena de 6 años, 2 meses y 19 días de reclusión por asociación criminal, más otra de 5 años, 1 mes y 10 días por lavado de dinero, totalizando entonces 11 años, 3 meses y 29 días.

No obstante, como la justicia federal de Brasil es muy cerrada, en Paraguay ni siquiera las autoridades homólogas tienen certeza de su situación actual, hasta el punto de que no se sabe si está aún encerrado o si goza de arresto domiciliario con tobillera electrónica, como varios otros condenados en la misma causa. El exministro fue imputado y luego acusado por el Ministerio Público (MP) de Paraguay por supuesto cohecho pasivo agravado (coima).

La institución está representada en el juicio por la fiscala María Verónica Valdez Rivas, de la Unidad de Delitos Económicos y Anticorrupción. Lea más: Fiscalía imputó a Arnaldo Giuzzio por cohecho pasivo agravado El Tribunal de Sentencia es presido por la jueza Adriana María Planás Bajac e integrado por sus colegas Yolanda María Isabel Morel de Ramírez y Ubaldo Matías Garcete Piris.

Giuzzio y Marcus tuvieron comunicación fluida principalmente en el año 2021, cuando el brasileño tanteó al entonces ministro del Interior para que le adjudicara licitaciones para el equipamiento de vehículos estatales, como servicio de blindaje. Lea más: Arnaldo Giuzzio: Tribunal descarta nulidad de acusación De hecho, Marcus habría llegado a acondicionar al menos una camioneta, pero no se la cobró a Giuzzio porque fue como una especie de gentileza.

Después, Marcus le habría cedido a Giuzzio un vehículo cuando este último fue de vacaciones con su familia a Brasil.