RÍO GALLEGOS.— Un momento cargado de emoción se vivió en el programa “Modo Mundial”, que se emite por Canal 9 de Santa Cruz, cuando Mario Grillo y su hijo Maximiliano Grillo protagonizaron un cálido intercambio al aire, uniendo a Río Gallegos con la cobertura del Mundial 2026 desde Estados Unidos. Maximiliano periodista deportivo de TNT Sports, se encuentra realizando la cobertura del máximo evento futbolístico internacional y, desde Kansas, se tomó unos minutos para comunicarse con su padre en Santa Cruz.

El encuentro reflejó mucho más que una charla familiar: fue un momento de orgullo, pertenencia y pasión por el fútbol, atravesado por la distancia de miles de kilómetros entre la Patagonia y la sede mundialista. “Estamos en la puerta del hotel de la concentración de Argentina, hace un ratito terminamos de salir al aire para TNT Sports en una de las emisiones y ahora teníamos un ratito, y yo coordiné ahí para hablar con el número uno”, expresó el periodista haciendo referencia a su padre. Mario, reconocido vecino de Río Gallegos y una persona muy vinculada al deporte santacruceño —actual Secretario de la Comisión Directiva del Tiro Federal Patria—, recibió con emoción las palabras de su hijo y destacó: “Que él esté ahí en Kansas, que sea un santacruceño que nos está representando de la mejor manera, con un gran laburo, porque es un gran profesional y porque lo hace con mucha pasión y con mucha responsabilidad, eso para uno… sin palabras, chicos”, expresó visiblemente emocionado.

Durante la charla, Maximiliano también dedicó unas sentidas palabras a su padre. “No debe haber persona en todo Río Gallegos ni en todo Santa Cruz que tenga un sentido de pertenencia tan grande para con la comunidad, la ciudad y la provincia como mi papá”, aseveró. Asimismo, destacó el compromiso permanente de Mario con la comunidad: “Sabe todos los lugares, conoce todos los lugares, recorrió todo, conoce un montón de gente y siempre, siempre a donde va pone en alto la bandera de Santa Cruz”.

El periodista de TNT Sports afirmó que ese amor por la provincia fue una enseñanza que recibió desde chico: “Eso también me lo transmitió a mí, con el cariño y las ganas que me dan siempre de volver, de compartir un mate y de recorrer el centro caminando”. En ese sentido, recordó una característica muy propia de su padre: “Tardás más o menos 15 o 20 minutos por cuadra porque lo para todo el mundo para hablar”.

El cierre dejó una imagen simbólica: un padre orgulloso viendo a su hijo representar a Santa Cruz en un Mundial, y un hijo reconociendo a quien fue una referencia de valores, identidad y compromiso con la comunidad.