Esteban Bullrich presentó este jueves su “renuncia irrevocable” al PRO, el partido que cofundó junto a Mauricio Macri hace más de dos décadas. La carta, dirigida al expresidente y actual titular del partido a nivel nacional, señala el caso Adorni como el detonante final de una distancia que, según describe, venía acumulándose desde hace tiempo.“Desde hace ya un tiempo me cuesta reconocer en muchas decisiones del partido el espíritu que nos dio origen.

No se trata de diferencias tácticas, ni de matices propios de cualquier fuerza política. Se trata de una distancia cada vez mayor entre los principios que decimos defender y las decisiones que finalmente adoptamos”, dice Bullrich en un largo posteo en su cuenta de X.La decisión se produce en un momento de tensión abierta entre el partido amarillo y el Gobierno.

Macri pidió públicamente la renuncia del jefe de Gabinete y usó las cuentas del Consejo partidario para exigir su salida, pero cuando llegó la hora de votar, el PRO no acompañó. Sus diputados no dieron quórum para la sesión que buscaba la interpelación en Diputados, y en el Senado el bloque no se presentó a la reunión de labor parlamentaria.

En el comunicado posterior, el partido insistió en que Adorni “no puede seguir en el cargo”, pero aclaró que no iba a “hacerle el juego al kirchnerismo”.Es en ese contexto que aterriza la carta de Bullrich. El exsenador y exministro de Educación —quien dejó su banca en 2021 luego de ser diagnosticado con ELA— no hace referencia a tácticas ni a cálculos: apunta directamente a la coherencia del partido.

Buenos Aires, 24 de junio de 2026Al Ing. Mauricio MacriPresidente del PRODe mi mayor consideración:Por medio de la presente quiero presentar mi renuncia irrevocable al PRO, partido que tuve el honor de fundar junto a vos hace más de veinte años.No es fácil escribir estas…— Esteban Bullrich (@estebanbullrich) June 25, 2026Sobre Adorni fue explícito: “La protección brindada a Manuel Adorni fue, para mí, el hecho que terminó de hacer evidente esa distancia.

No porque crea que una persona defina el destino de un partido, sino porque las organizaciones revelan su verdadera identidad en aquello que deciden justificar, tolerar o defender”.La renuncia llega sin estridencias, según el propio Bullrich. “No escribo estas palabras desde el enojo ni desde el resentimiento”, aclaró, y cerró con una exhortación al partido: “Deseo sinceramente que el PRO pueda reencontrarse con el espíritu que inspiró su nacimiento”.