Cadillac sigue buscando progresar en su primera temporada dentro de la Fórmula 1 y, como parte de su paquete de actualizaciones, introducirá nuevas piezas este fin de semana durante el Gran Premio de Austria, tanto en el coche de Sergio Pérez como en el del finlandés Valtteri Bottas. A través de un comunicado, la organización estadounidense confirmó que introducirá un nuevo paquete de componentes en sus monoplazas con el objetivo de mantener la tendencia ascendente que ha mostrado el modelo MAC-26 en las citas más recientes del calendario, donde cada vez luce más cerca de conseguir su primera clasificación a la Q2 en la jornada de los sábados, ya no solo por suerte, sino por ritmo natural del coche.

Luego de haber incorporado un alerón trasero revisado y variaciones en el sistema de escape durante las rondas de Mónaco y Barcelona, el equipo decidió acelerar la producción de componentes aerodinámicos. Para la octava fecha del campeonato, los autos del equipo portarán pontones laterales modificados y un piso completamente rediseñado.

El director deportivo del equipo, Graeme Lowdon, analizó los retos operativos que implica mantener este ritmo de ingeniería en una fase donde la escudería sigue trabajando para consolidarse en su primera campaña. A pesar de las complicaciones de la agenda, el directivo se mostró optimista sobre el impacto que estas piezas tendrán en la pista: “No obstante, nos complace poder traer otro paquete sustancial de mejoras este fin de semana.

Con nuevos pontones y piso, es una cantidad significativa de trabajo y esperamos que continúe nuestra trayectoria de ponernos al día constantemente con la zona media”, concluyó el directivo. Durante las últimas carreras, "Checo" Pérez ha estado cerca de poder pasar el primer corte de eliminación en la clasificación, pero hasta ahora sin el éxito esperado por las limitaciones del coche en cuanto a la carga aerodinámica y el desgaste de los neumáticos.