Para el ingeniero Salvador López Alfaro, exdirector durante 22 años del Centro Nacional de Control de Energía (Cence) del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), el plan de armonización del sistema eléctrico nacional que impulsa el gobierno ya murió. Más que el proyecto en sí o las discrepancias técnicas que tengan algunos diputados sobre su contenido, considera que el clima de confrontación entre el Poder Ejecutivo y las bancadas de oposición ya condenó la iniciativa.“Este proyecto lo veo muerto, con esa actitud de la presidenta Laura Fernández de llamar vagabundos y comunistas a los diputados, no hay disposición para negociar.

Si hubiera, usted no usa ese lenguaje para atacar a un adversario político; usted busca acuerdos. Con ese lenguaje agresivo, no veo ninguna posibilidad”, resumió López.El especialista en sistemas y mercados eléctricos subrayó que, incluso antes del choque, el panorama era complejo: el Frente Amplio (FA) se oponía a la armonización y el Partido Liberación Nacional (PLN) había marcado distancia en puntos clave del diseño del mercado.

Ese escenario, remarcó, exigía construir puentes, no dinamitarlos.“También hay una postura rígida de la oposición. El Frente Amplio siempre se ha opuesto y es congruente, es sabido y es difícil de mover.

Pero al menos abrir el espacio ayuda a la conversación. Atacar de esa manera a mansalva no ayuda a nada.

Uno no puede meter a todos en el mismo saco, porque así se condena el proyecto”, recalcó.El 27 de mayo, en su conferencia de prensa semanal, la presidenta Fernández llamó “comunistas” y “vagabundos” a los diputados del PLN y FA por oponerse al proyecto de armonización eléctrica (expediente 23.414), un día después de que la iniciativa fuera aprobada en primer debate con los 27 votos del oficialista Partido Pueblo Soberano y quedara lejos de los 38 apoyos que requiere para el segundo debate. El Frente Amplio, que bautizó la propuesta como “ley del apagón”, optó por no responder a los calificativos; el PLN, en cambio, calificó como “sensata” la decisión de retirar temporalmente el expediente de la agenda legislativa, al reconocer que en la actualidad la reforma es inviable.Desde la óptica de López, lo que deja ese cruce no es solo una herida en la relación entre Poder Ejecutivo y oposición, sino una oportunidad cerrada para discutir a fondo cómo se corrige la vulnerabilidad del sistema eléctrico.

El ingeniero ya había señalado que el aumento en el consumo de electricidad casi se triplicó en los últimos 30 años, mientras la hidroelectricidad siguió aportando la mayor parte de la demanda, pero en un contexto de patrones de lluvia cada vez más irregulares.“El sistema ya es muy vulnerable porque depende en exceso del agua. Si asimismo se retira térmica, se frena la solar y se bloquea cualquier reforma por pleitos políticos, llegaremos al verano del 2027 más expuestos de lo que deberíamos”, insistió.Este 11 de junio, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA por sus siglas en inglés) confirmó que el fenómeno de El Niño ya se instaló en el Pacífico ecuatorial y proyecta que alcanzará una intensidad muy alta entre noviembre y enero del 2027, cuando podría volverse uno los eventos más fuertes registrados desde 1950.