El Congreso ha rechazado este martes tramitar una proposición de ley presentada por Vox para que los votos por correo en las elecciones se metan en urnas separadas a los presenciales y se cuenten aparte. Los de Santiago Abascal aseguraban querer prevenir así el "fraude electoral", un argumento que no ha convencido al resto de partidos, que han acusado a la tercera fuerza de poner en duda el sistema electoral sin aportar ninguna prueba de fraude.

Vox se ha quedado solo votando a favor de su propia propuesta. El PP se ha abstenido y las demás fuerzas han votado en contra, aunque la defensa de la transparencia del sistema actual ha sido unánime tanto en las filas populares como en el resto de formaciones.El diputado de Vox Ignacio Hoces fue el encargado de exponer la reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) planteada por su formación, una modificación que calificó como "de mínimos" al entender que lo que el sistema necesita va más allá de esa iniciativa.

En esa línea, criticó que el Gobierno introdujera en 2022, a través de la Ley de memoria democrática —que Vox tiene recurrida ante el Tribunal Constitucional—, la posibilidad para los hijos y nietos de españoles exiliados de adquirir la nacionalidad española de forma directa, sin necesidad de residir en España. "Pedro Sánchez y su Gobierno está cambiando las reglas de la democracia", afirmó, acusando al presidente del Gobierno de pretender un "pucherazo" electoral.El diputado del PP Rafael Hernando coincidió con Hoces en que el Ejecutivo "lleva años impulsando fórmulas cada vez más discutibles para ampliar el cuerpo electoral".

Criticó igualmente que se haya introducido la posibilidad de que personas que no viven ni han vivido en España puedan acceder a la nacionalidad y votar en las elecciones, algo que calificó como una maniobra del Gobierno para "compensar la desafección" de la ciudadanía ante los "escándalos" de corrupción. No obstante, Hernando recordó a Vox que ese no era el objeto de la proposición de ley presentada y le advirtió de que "una cosa es desconfiar del Gobierno y otra del sistema electoral".

"La respuesta a la corrupción no puede ser cuestionar la limpieza de nuestras elecciones sin pruebas", expresó."Las reglas del juego democrático deben reforzarse desde el acuerdo y no desde la sospecha", afirmó el diputado popular, que remarcó que no hay ningún dato ni ninguna resolución judicial que sostenga la hipótesis de "fraude electoral" en el voto por correo planteada por Vox. Advirtió también a los de Abascal de que es "injusto e incluso temerario" cuestionar el trabajo de los empleados de Correos en la custodia de los votos y de que contar por separado las papeletas emitidas por correo puede hacer peligrar el secreto del voto en localidades pequeñas.

En la actualidad esos votos se juntan en la correspondiente mesa electoral con los emitidos de forma presencial, garantizando así su anonimato.Esas mismas críticas de falta de pruebas para denunciar el presunto fraude electoral y de poner en riesgo el secreto del voto fueron esgrimidas también por el resto de partidos. "El voto en urna separada es un daño cierto al derecho del secreto del voto", coincidió en advertir el diputado de PNV Mikel Lagarda, que indicó que cuestionar las garantías legales y administrativas que rodean al voto por correo es "una estrategia conocida de la ultraderecha antisistema".

También el diputado de ERC Francesc-Marc Álvaro reprochó a los de Abascal copiar "al pie de la letra el manual de Donald Trump". "A ustedes no los mueve la voluntad de transparencia ni de calidad democrática, los mueve la estrategia tóxica destructiva y copiada de su amigo Donald Trump", expresó."Sus teorías de la conspiración son ridículas", aseveró, por su parte, el diputado socialista José Zaragoza, dirigiéndose a Vox.

El representante del PSOE afeó a la tercera fuerza su "desconocimiento" del sistema electoral y afirmó que es un partido que ha venido a "ensuciar la democracia". "Aquí se viene a discutir sobre realidades, no sobre inventos electorales para poner en cuestión la democracia", añadió, asegurando que en 2027 habrá elecciones generales y que "el proceso será fiable y seguro, como ha sido siempre".También el diputado de Sumar Txema Guijarro acusó a los de Abascal de "sembrar desconfianza en las instituciones democráticas" sin "una sola evidencia".

"La pregunta no es qué problema viene a solucionar esta ley, sino qué relato vienen a construir", expresó, afirmando que, a su juicio, España dispone de "uno de los sistemas electorales más garantistas de Europa". "Sembrar dudas sobre millones de papeletas legítimas no favorece a nadie, salvo a los conspiranoicos", advirtió.

"La historia nos enseña que los enemigos de la democracia con frecuencia comparecen como sus defensores más celosos", añadió."¿Para qué siembran dudas sobre el voto por correo si no para tener una coartada en caso de perder las elecciones?", planteó, por su parte, el diputado de Podemos Javier Sánchez, que opinó que Vox está abonando el terreno para negarle legitimidad de las urnas. "Vienen a sembrar sospechas sobre el sistema electoral y a reservarse de ese modo el derecho a no reconocer los resultados si no les gustan", denunció Sánchez.