Un estudio en moscas revela que las dietas ricas en azúcares pueden retrasar el desarrollo. “Sabíamos que los macrófagos responden al estrés metabólico, pero no que pudiesen regular la producción de hormonas esteroides. Nuestros resultados muestran que estas células conectan las señales nutricionales externas con la fisiología de todo el organismo”, explicó el primer autor del estudio, Sergio Juárez-Carreño.

En condiciones normales, las larvas completan esta fase en unos cinco días, pero con una dieta rica en azúcar, el proceso se alarga hasta los seis o siete días para ganar tiempo y alcanzar la fase adulta en mejores condiciones. No obstante, cuando los investigadores bloquearon la señal molecular (Dpp) de los macrófagos, las larvas maduraron antes y redujeron ese retraso, pero las moscas alcanzaron un tamaño menor. “El sistema inmune no solo responde a infecciones o daños, sino que también actúa como un sistema de vigilancia interna, capaz de ajustar el ritmo del desarrollo cuando las condiciones nutricionales no son óptimas”, declaró el otro autor, Marco Milán.

Aunque el trabajo no establece un mecanismo equivalente en humanos, plantea nuevas preguntas sobre cómo las dietas ricas en azúcar, la obesidad o la resistencia a la insulina podrían influir en la regulación hormonal durante las etapas de crecimiento.