POSADAS.— Mientras la tasa de desocupación nacional alcanzó el 7,8% durante el primer trimestre de 2026, según la Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), Posadas registró un desempleo del 4,7%. Aunque el indicador se mantiene por debajo de la media del país, representa un aumento respecto del 3,8% registrado al cierre de 2025 y refleja las tensiones que atraviesa el mercado laboral local.El economista Darío Díaz, director de Metodología y Relevamiento Estadístico del Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC), analizó el escenario en diálogo con el programa Acá Te lo Contamos de Radioactiva 100.7.

Según precisó, en la actualidad unas 176 mil personas tienen empleo en Posadas, alrededor de 10 mil más que un año atrás.“Hoy hay alrededor de 176 mil posadeños con empleo, unos 10 mil más que el año pasado; la población económicamente activa ronda los 184 mil y los desocupados son cerca de 9 mil”, explicó.De acuerdo con el especialista, existe una recuperación concreta del empleo impulsada principalmente por la construcción y la industria. No obstante, aclaró que esa mejora todavía no alcanza para recuperar los niveles de actividad laboral observados dos años atrás.Construcción e industria lideran la recuperaciónLos datos muestran que la mayor generación de puestos de trabajo durante el primer trimestre se concentró en los sectores industrial y de la construcción, que incorporaron aproximadamente 4.700 trabajadores.

Esto significó un crecimiento cercano al 20% dentro de ese segmento, que en la actualidad representa el 16% del empleo total de la capital provincial.Por su parte, el comercio, la hotelería y la gastronomía continúan siendo actividades clave para la economía local, ya que concentran el 27% de los puestos de trabajo. A ello se suma el sector servicios, que aporta otro tercio del empleo, consolidándose como uno de los principales motores de la actividad económica posadeña.Pese al incremento de la ocupación, Díaz advirtió que una parte importante de los nuevos puestos corresponde a empleos de menor calificación y con mayores niveles de informalidad. “Entre los asalariados, la proporción de quienes no tienen descuento jubilatorio pasó del 34% al 43% en apenas un año”, indicó.El economista remarcó que más de la mitad de los trabajadores ocupados en Posadas se desempeñan en condiciones informales, una situación que limita el acceso a derechos laborales y cobertura social.

El informe también evidencia importantes diferencias por edad. Entre los menores de 30 años, la tasa de desocupación ronda el 13%, mientras que entre las personas de 30 a 64 años desciende a cerca del 2%.Aunque el desempleo juvenil mostró una reducción en comparación con el mismo período del año anterior, los jóvenes continúan siendo el grupo con mayores dificultades para insertarse en el mercado laboral.

En cuanto a la participación por género, las mujeres mantienen una presencia predominante en determinadas actividades. El servicio doméstico concentra cerca del 97% de trabajadoras mujeres, mientras que en enseñanza y en servicios sociales y de salud representan aproximadamente el 78% y el 70%, respectivamente.

Asimismo, parte del crecimiento del empleo estuvo impulsado por el trabajo por cuenta propia, una modalidad que suele estar asociada a ocupaciones de menor calificación y mayores niveles de precariedad.La mejor tasa de empleo del NEA, aunque con desafíos pendientesSegún los registros del IPEC, Posadas alcanzó una tasa de empleo del 44,3% durante el primer trimestre de 2026. Si bien se ubica por debajo del promedio nacional, continúa siendo la más alta del Nordeste Argentino (NEA), donde la media regional se sitúa en el 42,1%.Para Díaz, el escenario presenta señales contrapuestas.

Por un lado, se observa una recuperación de puestos de trabajo y una mayor participación laboral. Por otro, persisten problemas vinculados a la informalidad, la subocupación y la calidad del empleo.“La calidad laboral sigue siendo una asignatura pendiente”, concluyó el economista, al advertir que el mercado laboral posadeño aún no logra recuperar plenamente los niveles de fortaleza que exhibía en años anteriores.