Quién haya crecido viendo la tele de los 2000 se acordará de Lizzie McGuire, una serie que a pesar de tener tan solo 2 temporadas, se convirtió en todo un éxito (y una obsesión) mundial. Con una premisa muy sencilla que resume cómo era la televisión de la época —una adolescente que lidia como puede con el mundo junto a su alter ego animado—, los protagonistas se colaron en nuestras casas y, también, en nuestra infancia.Pero más allá de la serie, la película que salió un año después de la cancelación se ha convertido en una cinta de culto para los millennials, que convirtieron en su himno What Dreams Are Made Of.

Esta canción catapultó la carrera de Hilary Duff (quién interpretaba a Lizzie) dentro del mundo de la música, con tres álbumes de estudio y sus respectivas giras que vinieron después.Come Clean, So Yesterday y Why Not definieron a toda una generación que, 20 años después han convertido la nostalgia en una de las tendencias más explotadas. El Y2K, las sombras de maquillaje azules, la purpurina y los looks coloridos y extravagantes de los 2000 que ya están copiando artistas como Zara Larsson dejan clara una cosa: lo millennial está de moda.El vestido hecho con estrellas que brillan en la oscuridadUn claro ejemplo de ello ha sido el regreso de Hilary Duff luego de 18 años lejos de los escenarios y 9 de su último disco.

Ahora, con Luck... or Something, su sexto álbum de estudio que vio la luz el pasado febrero, la artista vuelve a esos sonidos que definieron una era, comenzando la gira con un revival de principios de siglo que es digno de estudio. Con tan solo ver el primer look del concierto entendemos por qué nadie deja de hablar de él en redes.

La cantante escogió el vestido más divertido del catálogo de Kelsey Randall y que nos transporta directamente a nuestra infancia, ya que estaba hecho con estrellas de plástico que brillan en la oscuridad. Sí, las mismas que poníamos en el techo cuando éramos pequeñas.

Aunque el vestido de Hilary Duff está modificado, ya que cuenta con más estrellas que el original, el diseño destilo halter con cierre de doble broche, cuenta con una base de malla metálica de disco de plexiglás, una de las firmas de las prendas de Kelsey Randall, que ya hemos visto en artistas como Taylor Swift y Suki Waterhouse, con una clara inspiración en los diseños icónicos de los años 60 de Paco Rabanne. Aunque después ha llevado conjuntos más sencillos, como un top de cristales con vaqueros, este look deja clara una cosa: que su elección no ha sido solamente cuestión de estética, es la prueba de que los 2000 están más presentes que nunca, con unos adultos que quieren volver a revivir su infancia trayendo de vuelta los grandes fenómenos de la época, como El diablo viste de Prada 2, el auge de las cámaras digitales compactas, Shrek de nuevo en los cines y la vuelta de Harry Potter.