La migraña no empieza hasta que aparece el dolor de cabeza. Para quienes viven con esta condición, el proceso puede iniciar horas o incluso días antes con señales que suelen pasar desapercibidas.Según el neurólogo Carlos Sequeira, de la Clínica Pro Age y parte de la red médica MediSmart, la migraña es una condición neurológica compleja que atraviesa varias etapas.Lo que debe saber: Los antojos de dulce o salado, el cansancio y los cambios de humor pueden aparecer hasta dos días antes de una crisis de migraña.No todas las personas experimentan las mismas fases ni los mismos síntomas.Actuar temprano, apenas aparecen las primeras señales, aumenta las posibilidades de evitar que la crisis avance.Reconocer en qué consiste la migraña y cuáles son sus fases ayuda a tener una mejor calidad de vida, ya que las personas que la sufren (1 de cada 7 pacientes en el mundo, según la Sociedad Española de Neurología) viven con temor constante a la siguiente crisis y pueden verse afectados en su trabajo y tareas cotidianas.

De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que quienes sufren cefaleas crónicas presentan con mayor frecuencia trastornos como ansiedad y depresión.¿Qué es la migraña y porqué ocurre? El neurólogo explica que la migraña es una inflamación neurovascular que involucra al nervio trigémino, que es el encargado de transmitir la sensibilidad de la cara y de estructuras de la cabeza.Este nervio se divide en tres ramas principales: una recorre la frente, otra la zona de los pómulos y la nariz, y una tercera se extiende hacia la mandíbula.Cuando este nervio libera sustancias inflamatorias, se desencadena una reacción que afecta tanto a los vasos sanguíneos como al cerebro y provoca distintos efectos. “Hemos visto en diferentes estudios científicos que esa carga eléctrica se va moviendo, se va desplazando de la parte de atrás hacia adelante, y es justamente esa inflamación neurovascular que produce las diferentes fases”, explicó el neurólogo.

Primera fase: el pródromoEl pródromo corresponde a los cambios que ocurren antes de que aparezca el dolor.Según el neurólogo, esta etapa puede manifestarse entre uno y dos días antes de la crisis y suele ser confundida con situaciones cotidianas.Algunas personas sienten una necesidad inusual de consumir alimentos dulces o salados. Otras presentan fatiga, bostezos frecuentes pese a haber descansado bien, irritabilidad, cambios de humor o molestias en el cuello.En esta fase, las personas pueden intervenir para evitar que la migraña avance (ver consejos al final de esta nota).

Segunda fase: el auraEl aura suele aparecer minutos o hasta una hora antes del dolor de cabeza y es cuando el cerebro envía señales de alerta. “Hay gente que lo puede sentir simultáneo al dolor de cabeza, pero sí es mucho más típico que suceda una hora antes”, explicó Sequeira. Los síntomas más frecuentes son visuales: Puntos brillantes.

Manchas oscuras.Destellos.Cambios de colores (como un arcoiris).Pérdida temporal de la visión.No obstante, también pueden presentarse hormigueos, adormecimientos, alteraciones del lenguaje o debilidad muscular.“La mayoría de estas auras tienen que ver con la visión, y el aura que más asusta a las personas es cuando hay un aura motora, que es entonces que tienen debilidad de una mitad del cuerpo o dejan de mover una mitad del cuerpo”, indicó el especialista.Incluso, algunas personas experimentan aura sin llegar a desarrollar posteriormente el dolor de cabeza.Tercera fase: la cefaleaLa cefalea es la etapa que la mayoría identifica inmediatamente como migraña. El dolor suele sentirse en un lado de la cabeza, aunque puede cambiar de ubicación o extenderse.

Con frecuencia se describe como pulsátil (como si la cabeza latiera). Asimismo, se acompaña de una marcada sensibilidad a los estímulos.“Es un estado de hipersensibilidad en todos los sentidos, que mejora con el reposo y que empeora con la actividad física”, indicó Sequeira.Durante esta fase, los ruidos, la luz, los olores o incluso la presencia de muchas personas pueden resultar molestos.Los vómitos y las náuseas también pueden aparecer en esta etapa.Cuarta fase: el postdromoAunque el dolor desaparezca, muchas personas no se sienten completamente recuperadas.

El postdromo ocurre cuando termina una crisis de migraña y empieza otra. “Si yo de repente tengo dolor de cabeza hoy y se me quita, y mi siguiente ataque es dentro de un mes, entonces estuve en postdromo el resto del mes”, precisó el especialista. Puede incluir cansancio, fatiga, dificultad para concentrarse y una sensación de lentitud mental.¿Cómo evitar que una crisis avance?El especialista asegura que actuar durante el pródromo (primera fase), en muchos casos, puede ayudar a evitar que la migraña evolucione hacia etapas más incapacitantes.“Entre más rápido actuemos, más rápido se puede detener”, aseveró.El problema, precisó, es que muchas personas perciben los primeros síntomas, pero esperan que esta vez el episodio no se convierta en una crisis completa y no actúan a tiempo.

Entre las estrategias recomendadas están utilizar oportunamente los medicamentos prescritos por el médico y reducir los estímulos que puedan actuar como desencadenantes.También pueden ayudar medidas no farmacológicas como técnicas de relajación, mindfulness, o simplemente retirarse temporalmente de situaciones que generen sobreestimulación.