Emerge la Joven Orquesta México, iniciativa independiente fundada por músicos jóvenes que buscan crear un nuevo espacio de desarrollo artístico, bajo la dirección musical de Caesar Uriel Hernández. Integrada por 45 músicos, la agrupación hizo su debut ayer en la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli, con un programa dedicado a Beethoven.

Previamente, Caesar Uriel Hernández explicó que este esfuerzo no surgió bajo el amparo de una institución pública o privada, sino del esfuerzo colectivo de sus integrantes, quienes comparten la convicción de que la vida cultural necesita renovarse constantemente con proyectos innovadores y sostenibles. ¿Cómo nació el proyecto?, se le preguntó al director artístico. “Nació de mis experiencias anteriores y de las de muchos atrilistas que integran este esfuerzo.

Nosotros nacemos después de que finalizara el ciclo de la Orquesta Sinfónica del Instituto de la Juventud, lamentablemente, por una cuestión gubernamental. El fin, abunda, es dar una opción a los jóvenes que salen de las escuelas de música, quienes muchas veces no tienen una opción.

¿Qué sucedió con la Sinfónica del Injuve? “Fue un proyecto que duró 15 años y fue increíble porque logró brincar sexenios. La agrupación nació en 2008 y sobrevivió independientemente de las corrientes políticas que gobernaron la ciudad como un proyecto de salvaguardia cultural.

¿Cómo estará integrada esta nueva agrupación? “Para empezar son 45 jóvenes, algunos de los cuales están en orquestas de la CDMX, como la Eduardo Mata, la Carlos Chávez y la Mexiquense. ¿En qué repertorio se enfocarán? “Nos gustaría abocarnos a la música sinfónica, de Monteverdi en adelante, pasando por los románticos, entrar un poco en la música contemporánea, el repertorio operístico y, más adelante, comisionar obras”.

La Joven Orquesta México debutó ayer con un concierto en el que fueron acompañados por figuras de la ópera como la soprano Jacinta Barbachano, la mezzo Rosa Muñoz, el tenor Alan Pingarrón y el bajo José Luis Reynoso.