Mientras las guerras, la rivalidad entre potencias y la polarización política redefinen el orden internacional, Panamá se prepara para convertirse esta semana en el escenario de una discusión cada vez más relevante para las democracias del continente: el futuro del multilateralismo en las Américas. El mismo día en que se celebra el bicentenario del Congreso Anfictiónico que convocó Simón Bolívar en Panamá, en el istmo se inaugura la 56 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en un acto que contará con la participación del presidente José Raúl Mulino, cancilleres de la región y autoridades del organismo hemisférico.

La reunión se celebra en tiempos revueltos. Las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y China, las crisis institucionales en varios países de la región, los desafíos migratorios y la inestabilidad en Haití han vuelto a colocar el multilateralismo en el centro del debate internacional.

En el plano local la cita converge con el debate sobre la conveniencia de la minería y el momento político previo a la elección de la junta directiva de la Asamblea Nacional. “El multilateralismo no solo es importante, es necesario. Simplemente porque nos necesitamos unos a otros.

No vivimos solos en un planeta, vivimos juntos”, aseveró Albert Ramdin, secretario general de la OEA durante una conferencia de prensa celebrada este domingo, víspera de la asamblea. La cita se celebrará en el Centro de Convenciones Atlapa, a orillas del Pacífico.

El área ahora está fuertemente custodiada y algunos accesos al recinto están bloqueados para garantizar la seguridad de los asistentes. De acuerdo con Laura Gil, secretaria adjunta de la OEA, se registraron 746 representantes de organizaciones de la sociedad civil y actores sociales, 322 delegados oficiales de los Estados miembros, 121 participantes del sector privado y 42 representantes de organismos internacionales. “Es una Asamblea General que despertó interés y que estoy segura sabremos responder”, aseveró.

Gil adelantó que la asamblea discutirá resoluciones sobre salud mental e inclusión de personas con discapacidad, asimismo de abordar temas como Haití y Nicaragua y debatir el presupuesto de la organización. La jornada previa a la inauguración dejó entrever algunos de los temas que dominarán las conversaciones de los próximos días.

Desde temprano, Atlapa acogió un encuentro dedicado a la Convención de Belém do Pará, el principal instrumento regional para combatir la violencia contra las mujeres. Más tarde, representantes de la Unión Europea y la OEA analizaron la cooperación internacional en Haití, uno de los países que concentra mayor preocupación dentro del sistema interamericano.

En la conferencia del domingo, en la que también participaron el canciller Javier Martínez Acha, y la secretaria general adjunta, Laura Gil, Ramdin confirmó que el presupuesto de la organización para 2026 ya fue aprobado y que Washington ratificó el pago de sus contribuciones correspondientes. “Estamos contentos de haber recibido la confirmación de Estados Unidos de que van a pagar este año”, aseveró. El secretario general reconoció que Estados Unidos aporta cerca de la mitad del presupuesto de la OEA, pero advirtió que el organismo debe demostrar su utilidad para justificar mayores recursos en el futuro.

Ramdin insistió en que el organismo debe convertirse en un foro donde todos los Estados se sientan cómodos para debatir diferencias. “La OEA debe ser un espacio seguro para que todos los Estados se involucren y compartan sus opiniones”, aseveró. Añadió que la región ha recorrido un largo camino desde las dictaduras de las décadas de 1950 y 1960 y que ahora corresponde ampliar los espacios democráticos sin perder de vista los avances alcanzados. “Debemos sentirnos orgullosos de nuestro hemisferio porque hemos recorrido un largo camino desde las dictaduras hacia las democracias”, indicó.

La agenda dominical también incluyó una reunión entre el sector privado y la OEA para discutir oportunidades económicas en la región, un encuentro de jóvenes líderes de las Américas y una nueva edición de la Cátedra de las Américas, dedicada precisamente a debatir el futuro del multilateralismo hemisférico. Mientras tanto, la Presidencia de la República comunicó que el presidente Mulino recibirá en horas de la mañana a los jefes de Estado y de gobierno que vendrán a Panamá a propósito de la fecha.

Los recibirá en el Palacio Bolívar, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores.