La degradación de neumáticos, el gran desafío para la F1 en Barcelona

SANTA FE.— La degradación de los neumáticos aparece como el gran desafío para el Gran Premio de Barcelona-Catalunya, donde el calor, el desgaste y la estrategia pueden abrir una carrera imprevisible a dos paradas, y algunos a tres. Después de una primera parte de la temporada 2026 en la que buena parte de la atención estuvo puesta en las unidades de potencia, Barcelona vuelve a poner sobre la mesa un aspecto clásico de la competencia: la gestión de los neumáticos.
El trazado catalán, exigente por su rugosidad, sus curvas de alta carga y las elevadas temperaturas, suele castigar mucho las gomas y obligar a los equipos a pensar cuidadosamente la estrategia. En 2025, la mayoría de los equipos optó por dos paradas, aunque la aparición de un Safety Car en la parte final llevó a varios a realizar una tercera detención.
Red Bull, en una jornada complicada, llegó incluso a pasar cuatro veces por boxes con sus dos autos. Para esta edición, Pirelli decidió ir un paso más blando en la elección de compuestos.
Por eso, estarán disponibles el C2 como duro, el C3 como medio y el C4 como blando. La idea es fomentar el uso del neumático duro y abrir la puerta a más alternativas estratégicas, con carreras a dos o incluso tres paradas.
Las prácticas del viernes dejaron señales claras. Solo Max Verstappen, Esteban Ocon y Oliver Bearman utilizaron el compuesto C2, mientras que el resto de los pilotos decidió conservar sus dos juegos de duros para la carrera del domingo. “Personalmente me sorprendió un poco, porque los equipos decidieron usar principalmente el blando y el medio en lugar del duro”, explicó Simone Berra, ingeniero jefe de Pirelli. “Esperábamos que el duro sufriera más con el deslizamiento, la temperatura superficial y el sobrecalentamiento, por lo que no pensábamos que fuera un buen neumático de carrera.
Pero los equipos decidieron guardar ambos juegos para el domingo. Probablemente observaron lo que hacían los demás y cambiaron sus planes durante la FP1.
En cualquier caso, es un movimiento interesante”. Otro dato importante que dejó el viernes fue que el nivel de degradación resultó bastante similar entre los tres compuestos.
Según Berra, el C2 mostró dificultades por el deslizamiento y Verstappen no quedó conforme con el balance ni con el nivel general de agarre. En cambio, el C3 y el C4 ofrecieron una respuesta más consistente, con menos deslizamiento y mejor mordida, aunque al final la degradación fue parecida.
El calor y la rugosidad del asfalto Ese escenario abre un panorama estratégico mucho más amplio. Desde Pirelli no ven un compuesto claramente preferido para la carrera, ya que tanto el medio como el blando podrían ofrecer una consistencia suficiente en condiciones de carrera y acercarse al rendimiento del duro.
La degradación será, entonces, uno de los grandes temas del domingo. Incluso fue más alta de lo previsto durante las prácticas, y las temperaturas de pista podrían aumentar todavía más durante la competencia. “Lo que estamos viendo es un alto nivel de decaimiento térmico”, remarcó Berra. “Tanto el eje delantero como el trasero están sufriendo.
Algunos equipos empiezan más limitados por la parte trasera y luego pasan a sufrir con el tren delantero, y otros al revés. Pero, en general, ambos ejes están afectados por la alta temperatura superficial y la degradación térmica”.
El viernes, la temperatura de pista se movió entre los 50 y 52 grados durante la FP1 y la FP2. Para Pirelli, ese factor, combinado con la rugosidad del asfalto y la energía que genera el diseño del circuito, explica una degradación elevada, estimada en dos o tres décimas por vuelta, una cifra considerada importante.
Dos o tres paradas: el dilema estratégico Con ese panorama, la estrategia a dos paradas aparece como la opción más probable, aunque no se descarta una carrera a tres detenciones. Será un escenario muy distinto al de otras competencias recientes, con mayor protagonismo para la gestión y con los tres compuestos potencialmente en juego.
El desafío también pasa por el desconocimiento. Los equipos todavía tienen poca experiencia administrando la degradación con los autos de 2026 y con los neumáticos actuales, que no son los mismos del año pasado.
Por eso, controlar las temperaturas será clave, y herramientas como el lift and coast y la administración de la potencia también podrían ayudar a cuidar las gomas. La expectativa es que el Gran Premio de Barcelona-Catalunya ofrezca una carrera abierta e imprevisible.
Pirelli no descarta que algunos pilotos paren temprano para forzar la reacción de sus rivales, mientras otros podrían intentar estirar sus tandas para llegar al final con una ventaja de rendimiento. En ese juego de estrategias, la degradación podría convertirse en el factor decisivo del domingo.
Information from El Litoral (Santa Fe). Edited by: Noticias Today.
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