El dólar registró un salto significativo en junio: el tipo de cambio oficial cerró el mes en $1500, con un alza de $55 (+4,9%), cifra que duplica la suba de mayo (+2,1%). Este movimiento, replicado en los dólares financieros con alzas cercanas al 5%, impactó directamente en el carry trade con títulos en pesos, que vieron perjudicadas sus ganancias en las últimas semanas.“La dinámica reciente del mercado cambiario refleja una transición hacia un escenario de mayor madurez y selectividad, donde el tradicional atractivo del carry trade empieza a moderarse en favor de un rebalanceo preventivo de portafolios”, indicó Eric Ritondale, economista jefe de Puente.

Para el especialista, la depreciación del peso responde a factores globales y estacionales. Por un lado, la moneda local acompañó la tendencia de otros emergentes frente al fortalecimiento del dólar global, impulsado por una Reserva Federal con una postura más restrictiva (hawkish).

A esto se sumó la caída en el precio del petróleo y una menor estacionalidad en las liquidaciones del agro luego de la cosecha gruesa, lo que contrasta con los meses previos, cuando la Argentina se benefició de su perfil como exportador neto de energía en medio del conflicto del Medio Oriente.Ante este panorama, Ritondale destacó una rotación hacia instrumentos en moneda extranjera como los soberanos en dólares, provinciales de alta calidad y Bopreales. Dentro del universo de instrumentos en pesos, la atención se dirigió a activos indexados por tasa TAMAR y bonos duales por encima de los títulos a tasa fija tradicional y los ajustables por inflación (CER), ante “la convicción del mercado en la continuidad del proceso de desinflación a corto plazo”.Justina Gedikian, analista Sr. de Renta Fija de Cohen Aliados Financieros, remarcó que el ritmo de devaluación mensual superó lo que el carry trade pudo compensar.

Si bien la liquidación del agro se mantiene elevada, el Banco Central (BCRA) moderó sus compras, posiblemente ante una reactivación de la demanda de importaciones. También influyó el fortalecimiento del dólar frente a todas las monedas, lo que plantea que el mercado de divisas Forex “tiene margen para seguir corrigiendo”.Pese al ajuste, los activos de renta fija en pesos presentaron un rendimiento de entre 1,8% y 2% de TEM (Tasa Efectiva Mensual), lo que resultó insuficiente frente al ritmo de devaluación de junio. “Un ajuste gradual al alza en la curva parece inevitable, aunque el mercado todavía no terminó de incorporarlo”, anticipó.En ese contexto, Gedikian sugirió que los bonos dollar-linked de julio (D31L6) y septiembre (D30S6) porque ofrecen “la cobertura más directa frente al movimiento cambiario en curso”.

Y agregó: “Para quienes prefieren salir directamente del riesgo en pesos, la rotación hacia instrumentos hard dollar sigue siendo una buena alternativa”. Por su parte, los títulos TAMAR (TTD26) se perfilan como una opción eficiente ante un eventual ajuste en la rueda de Repo.

En contraste, Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, indicó que “la suba del dólar en lo que va de 2026 es ínfima”, dado que el tipo de cambio oficial aumentó solo 1,4%. En el primer semestre, “las ganancias de carry trade sí fueron interesantes”, a pesar de las pérdidas de las últimas semanas.

En ese sentido, puntualizó que la clave hacia adelante estará en la oferta de dólares que habrá luego de la cosecha gruesa porque, si bien los hidrocarburos son un complemento que tracciona, el precio del petróleo ha caído desde los máximos de semanas atrás.“Para inversores con apetito por cobertura, pueden o bien comprar directamente dólares o bien instrumentos dollar-linked del Tesoro, considerando en este caso que estos títulos vienen siendo una vía de intervención cambiaria y puede haber oferta en el mercado, presionando un poco sobre el precio”, añadió.“Hasta el momento, la historia de crédito es la que exhibió los mayores retornos del mes”, puntualizó Pedro Siaba Serrate, head of Research & Strategy de Portfolio Personal Inversiones (PPI). De hecho, los instrumentos soberanos en dólares de corto plazo acumulan subas de entre 1,1% y 2,2%, mientras que los bonos con mayor horizonte avanzan entre 4,1% y 4,9%.

A contramano, las estrategias de carry trade sufrieron bajas de hasta 4% en el mismo periodo, como consecuencia del “pobre desempeño de la deuda en pesos en junio” fue el movimiento del tipo de cambio. El analista observó que los instrumentos CER parecen haber ganado atractivo frente a los bonos soberanos en dólares.

Esto se da por la combinación de un tipo de cambio más competitivo ante un posible escenario de mayor estabilidad cambiaria en el corto plazo y un riesgo país cerca de mínimos históricos; sugirió que el margen para que los títulos en moneda extranjera sigan subiendo es limitado. Por eso, para perfiles agresivos, los activos ajustados a la inflación hoy ofrecen mejores oportunidades de retorno que los dollar hard.