Colombia saca 59 sobre 100 en bienestar financiero: qué dice ese número y qué esconde

¿Qué tan bien manejan el dinero los colombianos? La respuesta corta es: lo suficientemente bien para no caer, pero no lo suficiente para estar tranquilos.
Un estudio de Datacrédito Experian asigna al país un puntaje de 59 sobre 100 en bienestar financiero. Así se lee este resultado.El estudio midió por primera vez el bienestar financiero en Colombia.Getty Images¿Cómo se sienten las personas frente a su situación financiera en Colombia?Esta es la respuesta central que guía un nuevo estudio, realizado por Datacrédito Experian, que busca entender la percepción de los colombianos frente a temas como el ahorro, la inversión, su perspectiva sobre su situación económica ahora y hacia el futuro.El documento se elaboró con base en 1.000 encuestas hechas en línea y produce un puntaje final entre 0 y 100, que tiene como base el análisis de los datos a partir de cinco variables: control financiero (la capacidad de un hogar para gestionar sus finanzas), resiliencia financiera (cómo se enfrentan choques e imprevistos), capacidad de cumplir metas financieras (aquí entran temas como ahorro e inversión), tranquilidad o estrés financiero (la dimensión emocional del estudio) y puntaje crediticio (visión de salud financiera y acceso a crédito).El estudio arrojó un puntaje general de 59 sobre 100, lo que ubica al país en la parte más alta del rango moderado sobre el bienestar financiero de los colombianos.
¿Cómo leer este resultado?“Es la primera vez que medimos esto en Colombia. Esta calificación nos dice que estamos en un muy buen punto de arranque”, asegura Andrés Mejía, vicepresidente de Estrategia y Crecimiento de Experian.Mejía también destaca dos luces en el informe: la primera es el nivel de optimismo de los colombianos sobre el futuro y la segunda es que “empezamos a ver señales de que las personas tienen conciencia de ahorro y eso es fundamental porque es el primer paso para tener bienestar financiero”.De fondo, estos datos, más allá del titular de la calificación general, permiten ver de una forma más granulada la percepción económica de las personas por edades, sexo e ingresos.
Y esto es clave a la hora de entender la toma de decisiones de diversos individuos y cómo la economía y las finanzas van moldeando el bienestar, o no, de los ciudadanos.Esta visión sirve, en general, para tomar decisiones desde el lado de la política pública, así como desde el sector privado. Se trata de mejorar la información y educación de finanzas personales para los usuarios.Lo que dicen los datosEn la visión de vaso medio lleno, el informe trae datos interesantes, como el porcentaje de gente que invierte, que se ubica prácticamente en 40 %. “Eso ya es importante, solamente ese dato nos permite ver que estamos logrando cosas”, asegura Mejía.
La importancia de invertir es una de las lecciones clásicas en términos de finanzas personales. Pero, si acaso suena a una obviedad, las cifras del estudio ofrecen evidencia algo más concreta al respecto: quienes reportan una posición más confortable para alcanzar objetivos financieros de mediano y largo plazo son, justamente, quienes tienen inversiones y los dueños de negocios propios (con puntajes de 77,7 y 67,4, respectivamente); esto se da por encima de los trabajadores formales, que registraron 63,7 en esta medición.Los datos permiten ver que, en la dimensión de control financiero, la población entre 45 y 54 años registra el mejor puntaje (60,7). “Esto no es gratis, pues en esta etapa de la vida las personas empiezan a tener muchas obligaciones (hijos en colegio o universidad) y esto demanda mucha disciplina con sus finanzas”, puntualiza Mejía.Pero cuando se mira este mismo renglón desde la dimensión de resiliencia, este grupo de edad registra el peor puntaje (55) justamente por la carga de gastos ya descritos: los recursos se van para atender el ahora, no tanto para preparar por si algo malo pasa en el futuro.Este encadenamiento entre las cifras deja entrever algunas paradojas, si se quiere: aunque en general, la dimensión de tranquilidad y estrés financiero es la que registró el resultado más bajo de todas (52,7), el indicador más alto dentro de este renglón es el de optimismo por el futuro, con 64,1.
En otras palabras, mientras casi la mitad de los encuestados opina que las finanzas controlan su vida (y no al revés) o que en casi uno de cada dos hogares el dinero frena metas personales, una proporción mucho más amplia cree que la cosa mejora de cara al largo plazo.Y esta suerte de optimismo estructural, por denominarlo de una forma, se ve más pronunciadamente en hogares con ingresos por debajo de tres salarios mínimos. “Esto indica que, aunque los ingresos limitan objetivamente su margen de maniobra ante imprevistos, no determinan completamente sus expectativas sobre el futuro”, se lee en el documento.Por el lado de la dimensión emocional, es que se puede ver el vaso medio vacío en el panorama que pintan los datos del informe. El indicador de ansiedad por dinero registró el puntaje más bajo de todo el documento (en valor total, no segmentado), con 42,7: más de la mitad de los hogares consultados experimenta, con frecuencia, esta emoción al relacionarla con las finanzas.
Este resultado es interesante si se cruza con otros indicadores del documento, como la comparación de créditos (76,5). En otras palabras, los colombianos son buenos para leer e informarse acerca de las opciones del mercado de crédito, pero esta pericia coexiste con la ansiedad por dinero.Una hipótesis alrededor de este comportamiento, que no expone el documento, vale aclarar, puede ser que los usuarios desarrollaron un alto nivel de lectura del mercado como una especie de técnica de supervivencia, no necesariamente como un indicador de bienestar financiero.Así mismo, el dinero afecta la salud mental, de una forma u otra, de prácticamente la mitad de los consultados (50,6).
Y un poco menos de esta proporción tiene la sensación de vivir al día por cuenta de su situación financiera.El estudio es consistente con otras mediciones de este tipo que se han hecho en el país, como el reporte anual de Inclusión Financiera: hay una brecha entre el país rural y el urbano y, en general, las mujeres tienen un mejor comportamiento financiero (con una calificación crediticia más alta que los hombres), pero registran mayor estrés financiero en general.Al final, lo que el estudio describe es un país que ha aprendido a moverse mejor dentro de un sistema financiero que no llega a todos lados, pero que todavía no ha encontrado la forma de hacerlo sin ansiedad. El optimismo está ahí, consistente incluso en los hogares de menores ingresos.
La pregunta que el índice deja abierta, y que podría ayudar a responder la próxima medición, es si ese optimismo logrará convertirse en bienestar real o seguirá siendo, por ahora, la única manera en que muchos colombianos hacen las paces con su dinero.💰📈💱 ¿Ya se enteró de las últimas noticias económicas? Lo invitamos a verlas en El Espectador.
Information from El Espectador (Colombia). Edited by: Noticias Today.
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