Las pausas de hidratación se han convertido en un tema polémico dentro de la Copa del Mundo 2026, una idea de la FIFA pensada para que los jugadores pudieran refrescarse en un torneo donde se esperaban altas temperaturas en algunas sedes de Estados Unidos, México y Canadá, pero que, como todo en la era Gianni Infantino, tiene una letra oculta que ya ha generado críticas no solo en los aficionados que observan los partidos por televisión sino también aquellos que van a los estadios. Durante el partido de este miércoles entre Inglaterra y Croacia, la afición presente en el estadio de Dallas externó su inconformidad de la pausa de hidratación de forma contundente mediante un sonoro abucheo.

La medida implementada por el organismo rector del fútbol consiste en detener las acciones por un lapso de tres minutos en cada periodo. Aunque la regla se concibió con la intención original de mitigar los efectos del intenso calor y los altos niveles de humedad que imperan en la región norteamericana, su recepción ha sido sumamente negativa.

Los detractores de la norma argumentan que estos parones cortan de manera drástica la dinámica y el ritmo de juego. Asimismo, existen acusaciones que señalan la medida como una estrategia comercial encubierta para segmentar los enfrentamientos en cuatro bloques, abriendo ventanas adicionales para la difusión de publicidad televisiva.

Algunas televisoras han excedido los tres minutos colocando pausas comerciales lo que ha provocado que, una vez que se reanuda la transmisión el partido ya ha reiniciado. El descontento colectivo ya se había anticipado en plataformas digitales por parte de los seguidores británicos, promesa que se cumplió de manera unánime junto a la parcialidad croata en cuanto el silbante Clement Turpin decretó el entretiempo técnico al minuto 22.

Esta oleada de protestas no es un hecho aislado, pues apenas un día antes el público del Boston Stadium expresó idéntico rechazo en el cruce de Noruega frente a Irak. En dicho escenario, las quejas se vieron justificadas por el ambiente templado de 23° Celsius y el impacto directo en lo deportivo: el combinado iraquí sostenía un sólido empate a cero, pero luego de el parón perdió la concentración, encajó un gol cuatro minutos después y terminó goleado por 4-1.