La hija de la primera vicealcaldesa de Puntarenas, Adriana Quesada Mora, figura entre los detenidos durante los allanamientos del caso Turbo, ejecutados este miércoles por la Policía de Control de Drogas (PCD) y la Fiscalía Adjunta Especializada contra la Delincuencia Organizada (Faedo).La mujer, de 26 años y apellidos Medrano Quesada, fue capturada en la vivienda de la jerarca municipal, como parte de un operativo que busca detener a 19 sospechosos relacionados con una organización vinculada con un hombre conocido como “Engler”, quien fue sentenciado en 2024 por delitos relacionados con narcotráfico.De acuerdo con la investigación, Medrano Quesada sería pareja de un hombre de apellido Sánchez, identificado por las autoridades como uno de los presuntos integrantes de mayor relevancia dentro de la estructura.Las pesquisas señalan que la sospechosa habría participado junto a Sánchez en reuniones con ciudadanos colombianos para coordinar presuntas operaciones de tráfico de drogas. Esos encuentros habrían ocurrido en distintos puntos de Puntarenas, incluyendo un muelle que, según las autoridades, era utilizado por la organización para preparar embarcaciones destinadas al transporte de cargamentos de droga.Por su parte, Sánchez presuntamente estaba encargado de coordinar la logística necesaria para las operaciones de tráfico internacional de drogas.

Entre sus funciones estarían la preparación de embarcaciones, el reclutamiento de marineros para realizar los viajes, así como la búsqueda de inmuebles y muelles utilizados para acondicionar y despachar las naves.Las diligencias de este miércoles forman parte de una investigación que busca determinar la participación de personas que, presuntamente, continuaron operando para la organización después de que “Engler” fue condenado.De acuerdo con fuentes policiales, la estructura habría operado al menos desde febrero de 2024 y hasta la actualidad, dedicándose presuntamente al tráfico internacional de clorhidrato de cocaína, la venta local de drogas, la legitimación de capitales y la administración de préstamos informales conocidos como “gota a gota”.