Préstamos del IPS superan US$ 561 millones, casi 70% cedido a jubilados - Economía

La primera señal relevante es la alta concentración en jubilados y pensionados. Este grupo reúne 38.679 créditos, el 77% del total, frente a 11.380 créditos de funcionarios, equivalentes al 23%.
En términos de saldo, los jubilados y pensionados acumulan G. 2,199 billones, es decir, cerca del 65,6% de la cartera. Los funcionarios concentran G. 1,154 billones, alrededor del 34,4%; revelando que la previsional se convirtió en un financiador importante del consumo o liquidez de sus propios beneficiarios, en especial de quienes ya dependen de ingresos previsionales.
El IPS presta a una población con ingresos relativamente previsibles, ya que las cuotas pueden descontarse de salarios, jubilaciones o pensiones. Ese mecanismo reduce el riesgo de mora y vuelve atractiva la operación para la institución.
No obstante, también plantea una tensión: una entidad previsional, cuya función central es garantizar prestaciones de salud y jubilaciones, destina una masa considerable de recursos a créditos personales. La pregunta económica de fondo es si esta cartera maximiza el uso social y financiero del dinero previsional o si desplaza recursos que podrían fortalecer servicios, reservas o inversiones de largo plazo.
Otro punto llamativo es la composición por tipo de préstamo. Los créditos para vivienda y vehículos tienen una participación marginal.
Los préstamos para la vivienda suman unos G. 2.390 millones entre las tres tasas observadas, todos dirigidos a funcionarios. Los préstamos para vehículos 0 km totalizan G. 468,7 millones.
En conjunto, vivienda y autos representan una fracción mínima frente al total de G. 3,353 billones. En la práctica, la cartera está casi totalmente explicada por préstamos ordinarios.
Esto reduce el impacto estructural del crédito. Una cartera previsional orientada a vivienda podría contribuir a formación de patrimonio, estabilidad familiar y dinamización de sectores productivos.
En cambio, una cartera dominada por préstamos ordinarios tiende a financiar necesidades de corto plazo, refinanciaciones o consumo corriente. No necesariamente es negativo, pero sí limita el aporte de estos recursos a objetivos de desarrollo más duraderos.
La tasa promedio de rendimiento es de 11,29%, con un plazo promedio de 8 años. Desde el punto de vista financiero, el rendimiento parece atractivo para el Instituto de Previsión Social, sobre todo ante una base de cobro relativamente segura.
No obstante, desde la óptica del afiliado o jubilado, tasas de entre 11% y 14% en varios tramos pueden significar una carga importante sobre ingresos fijos. La mayor concentración se observa en la tasa de 11%, donde el saldo supera G. 2,111 billones, 63% de toda la cartera, confirmando que el grueso del negocio crediticio se ubica en préstamos ordinarios de mediano plazo y rentabilidad relevante.
En síntesis, los datos del IPS revelan una cartera rentable, grande y concentrada en préstamos ordinarios, con fuerte presencia de jubilados y pensionados. El aspecto crítico no está solo en el volumen, sino en la finalidad económica de esos recursos.
Si la previsional administra dinero de trabajadores, empleadores y beneficiarios, la política crediticia debe evaluarse no solo por su rendimiento, sino también por su impacto social, su riesgo acumulado y su coherencia con la sostenibilidad del sistema. * Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.
Información de ABC Color (Paraguay). Edición y redacción: Noticias Today.
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