En una televisión plagada de programas de entrevistas que repiten una y otra vez invitados (¿cuántas veces han aparecido estas semanas José Sacristán, María del Monte o Lolita en sus televisores?¿Hay algo más por saber de su vida?), hay que reconocer a El hormiguero que, gracias a sus enormes datos de audiencia, constancia y veteranía, sigue reuniendo en su plató a invitados de lo más eclécticos y exclusivos. Un día van los Brangelina de su época, Tom Holland y Zendaya, y el día siguiente se te presenta junto a las hormigas el duradero jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo.

Eso no significa, claro, que las entrevistas sean por ello más interesantes, pero los nombres que todos quieren, al menos los consiguen.Seguir leyendo