SANTO TOMÉ.— Para resguardar la verdadera veneración y evitar desviaciones, el Obispado de Santo Tomé centralizó la titularidad de las reliquias. La custodia queda en las comunidades, que ahora deberán documentar cada traslado y favor concedido por intercesión de los santos.A través del Decreto 09/26, el obispo Gustavo Montini dispuso que todas las reliquias de santos y beatos que están en la diócesis pasen a ser propiedad formal del Obispado de Santo Tomé.

La medida se conoció en vísperas de la memoria de Nuestra Señora de Fátima y entrará en vigencia este 13 de mayo.Aunque la titularidad será diocesana, el cuidado diario seguirá en manos de las parroquias e instituciones donde se encuentran en la actualidad. Los párrocos serán los responsables directos del resguardo.

Asimismo, cualquier comunidad de la diócesis podrá pedirlas para misas, misiones o fiestas patronales, siempre que se garantice seguridad y respeto.El decreto también impone nuevos controles. Cada lugar que conserve una reliquia deberá abrir un Libro de Registro donde conste: la documentación de autenticidad, los motivos y fechas de cada traslado con el responsable a cargo, y las “gracias concedidas” atribuidas a la intercesión del santo o beato.La Curia elaborará un inventario centralizado de todas las piezas.

Según el texto firmado por Montini y el canciller Sergio Antonio Almirón, el objetivo es cuidar estos bienes espirituales y diferenciar la veneración auténtica de cualquier forma de superstición.