Estados Unidos e Irán firmaron acuerdo virtualmente el domingo antes de acto el viernes en Suiza, dice VanceTrump asegura que barcos cargados de petróleo están empezando a salir del estrecho de OrmuzEsta semana empezó para el mundo con la noticia de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán que presuntamente pone fin a más de 100 días de guerra, pero en otro punto del planeta un conflicto bélico de más de cuatro años sigue esperando la salida a la paz. Rusia y Ucrania no bajan las armas y en la víspera al encuentro del G7 en Francia, el ejército ruso lanzó contra Kiev, la capital ucraniana, más de 60 misiles y varios drones, dejando 11 personas fallecidas y daños materiales como el incendio en la emblemática catedral ortodoxa de la Dormición.¿Cuáles son las posibilidades para que esta guerra prolongada alcance un acuerdo?

Ya ha habido conversaciones, reuniones y acercamientos entre altos funcionarios de ambos países y con representantes de terceras naciones, que luego terminan diluyéndose.MIRA AQUÍ: Israel mata en Gaza a un niño de 6 años y hiere a su padre, al que arresta y libera horas despuésLo cierto es que las fichas se siguen moviendo. La cumbre del G7, que reúne a las mayores potencias del planeta (Alemania, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Canadá, Francia, Italia y Japón) tendrá en agenda el desarrollo de la guerra en Europa oriental y uno de los invitados es el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, que podría reunirse con su homólogo estadounidense Donald Trump.Para el analista internacional Roberto Heimovits, sabiendo lo que se conoce del acuerdo entre Irán y Estados Unidos, no se puede esperar un resultado favorable para el caso ucraniano.“No quiero ser aguafiestas, pero hay acuerdos buenos y acuerdos malos”, indica el especialista en conversación con El Comercio.

Y es que, para el caso del Medio Oriente, explica que “no se ha conseguido ninguno de los objetivos por los cuales Estados Unidos e Israel entraron a la guerra contra Irán, como el desmantelamiento del programa nuclear iraní”. Y en el caso de la guerra en Ucrania, se debe entender que hay un país agresor, que es Rusia.De esa manera, sostiene Heimovits que un acuerdo malo para Ucrania sería que tenga que ceder las regiones del Donbás, que acepte poner límites al tamaño de su ejército y al tipo de armamento y que se resigne a no integrarse nunca a la OTAN.El dilema es que hoy las negociaciones se encuentran en “un punto muerto”.

Así lo ve el internacionalista Gustavo Arévalo.“Estamos en un punto, en verdad, muy complicado, y no se ven visos, al menos en el mediano plazo, de un alto el fuego a partir del cual comiencen a surgir puntos en común porque simplemente no los tienen. Eso es lo que hace diferente a lo de Irán con Estados Unidos”, explica el docente de la Universidad de Lima.Ambos analistas coinciden en que un cese el fuego real sería el primer paso para llegar a un acuerdo de paz, como lo que sucede en Irán.

Hoy lo que tienen es un acuerdo preliminar para cesar las hostilidades durante 60 días. En ese sentido, Arévalo apunta que “hay mucha incertidumbre de lo eficaz que vaya a ser este acuerdo con Irán”, en parte porque aun no se conocen los detalles.

Lo que se tiene es un memorando de entendimiento. Según la agencia EFE, el gobierno estadounidense ha señalado que el texto del acuerdo se conocerá en las próximas 24 o 48 horas.

La firma oficial se realizaría este viernes 19 en Suiza.Un punto importante en el desarrollo de la guerra entre Ucrania y Rusia ha sido la comunidad internacional.Esto se podrá ver en la cumbre del G7, que inició este lunes 15 en la ciudad Évian-les-Bains, en Francia, y a la que asiste el presidente ucraniano Volodymyr ZelenskyEl presidente francés Emmanuel Macron reconoció que espera convencer a Donald Trump para aumentar la presión sobre Rusia. “Estados Unidos es un aliado que creía que podría poner fin rápidamente a la guerra”, indicó en entrevista. Hoy por hoy, Estados Unidos proporciona armamento, inteligencia e información a las fuerzas ucranianas, aunque su apoyo político siga generando dudas.Por otro lado, también avanza la integración de Ucrania a la Unión Europea.

Así lo indicó la eurocomisionada Marta Kos. El proceso inició en febrero dle 2022 luego de la solicitud ucraniana, y las negociaciones de adhesión se iniciaron oficialmente en junio del 2024, informa la agencia EFE.Para Arévalo, los socios europeos de Ucrania “quieren aprovechar el G7 como una manera de volver a limar asperezas con el presidente Trump, que también está peleado con Francia, y quieren volver a involucrar a Trump como mediador frente a Rusia”.El nuevo contexto ha llevado a que el canciller alemán, Friedrich Merz, señale que por primera vez hay oportunidad para las negociaciones diplomáticas.“Ucrania está ahora en una posición de fuerza.

Rusia no puede ganar militarmente esta guerra. Asimismo su economía está golpeada.

Por primera vez, y lo digo con la debida reserva y prudencia, veo abrirse una ventana de oportunidad para la democracia”, afirmó el canciller germano.MIRA AQUÍ: Netanyahu reitera que Irán no tendrá armas nucleares “con o sin acuerdo” con EE.UU.Esta es la única manera que Heimovits encuentra para llegar a un acuerdo moderadamente razonable entre Ucrania y Rusia: “Que Ucrania siga recibiendo tanta ayuda militar y económica que Rusia se convenza de que ya no puede vencerla en el campo de batalla y acepte negociar una salida equitativa”.Pero aunque pueda haber cierta respuesta militar ucraniana, para Arévalo a Rusia todavía le queda mucho oxígeno en lo que llama “una guerra de desgaste”. “Lo cierto es que todavía Rusia tiene oxígeno para seguir aguantando y forzar a que, de alguna manera, en un punto determinado, cambie el gobierno de Zelensky, suba alguien que sea afín, y lograr finalmente sus objetivos militares”, señala el analista.Otro factor son las armas nucleares que posee Rusia y que podría usar. Podría inclinar la balanza a su favor.Tanto el presidente ruso Vladimir Putin como el presidente ucraniano Zelensky se comunicaron con el presidente estadounidense para felicitarlo por su cumpleaños número 80, lo que muestra su importancia.Este lunes 15 el líder republicano afirmó que “quizá” pueda “hacer algo” respecto a la guerra en Ucrania. “Ayer tuvimos una conversación muy buena con el presidente Zelenski y con el presidente Putin, y veo que quizá podamos hacer algo allí.

De verdad lo creo. Ambos están abiertos a ello”, indicó.Esta declaración la hizo luego de conocerse el acuerdo preliminar que pondría fin a la guerra con Irán.Aunque sigue siendo un actor relevante, ambos internacionalistas coinciden en que Trump “ha estado demostrando ser una persona completamente impredecible”, como lo precisa Heimovits. “No queda claro qué se podría esperar de Trump, es impredecible.

Su intervención hasta ahora en el conflicto de Ucrania, en vez de presionar a Rusia, que es el agresor, ha sido para presionar más al a Ucrania, que es el agredido”, remarca.LEE AQUÍ: Los iraníes reciben con alivio el acuerdo con EE.UU. y esperan una mejora económicaPor otro lado, viendo también la personalidad del mandatario, Gustavo Arévalo añade que “Donald Trump va a ir corriendo en la medida que pueda aparecer él como el gran artífice de un acuerdo de paz, pero dadas las circunstancias no tiene el interés de involucrarse frente a Rusia”.Pero esta actitud también tiene un trasfondo político. Y es que Estados Unidos está a menos de cinco meses de las elecciones que renuevan a senadores y representantes en el Congreso.

Una elección importante para la tranquilidad del gobierno de Trump. En ese sentido, estaría buscando mostrarse como un gran estadista, un gran negociador con éxitos diplomáticos.“Habría que ver cómo va a recibir la prensa, la opinión pública y los políticos norteamericanos su acuerdo con Irán.

Probablemente no les parezca que haya salido tan bien y Trump estaría tratando de buscar arreglar, entre comillas, el conflicto de Rusia y Ucrania”, sostiene Heimovits.