SANTA FE.— El rugby suele ser, afortunadamente, menos auto-destructivo que otros deportes profesionales en este tipo de circunstancias donde un equipo gana y sigue mientras el otro se va para su casa porque terminó la temporada. Más allá de las lágrimas de muchos de los chicos por quedar “a nada” de jugar una final que hubiera sido más icónica de lo que fue la temporada en sí de Capibaras XV en su año de bautismo en el Súper Rugby Américas .

Todos los objetivos que se trazaron, adentro y afuera de la cancha, se cumplieron con creces con un dato no menor: queda muy alta la vara para empezar a cranear y mapear la segunda temporada de Litoral Rugby mirando el 2027, casualmente el año del Mundial de Rugby. El equipo fue la sensación jugando y movilizando.

Jugó todos sus partidos en la región: cuatro en el Hipódromo de Rosario, dos en Santa Fe Rugby en Sauce Viejo y uno en La Tortuguita de Paraná, siempre con marcos multitudinarios. Se vio un Capibaras guapo y protagonista de principio a final, con una idea que “prendió” rápidamente en la gente, con la salvedad que no se trataba del equipo de un club sino de todos los clubes juntos al mismo tiempo, algo que muchos miraban de reojo y se fueron sorprendiendo por el resultado final.

En un puñado de meses se armó un equipo, el nombre, los colores, los estadios, el staff técnico, los jugadores y hasta la propia Casa Capibaras, algo inédito e imponente para quienes llegaban al Hipódromo de Rosario y la recorrían. Desde cualquiera de los equipos visitantes, pasando por los referentes de la UAR y hasta el propio Gobernador de la Provincia, Maximiliano Pullaro .

Pero, sin dudas, lo más importantes fue construir una idea y una manera de cómo defender el rugby del Litoral para que los talentos no tengan que emigrar y exiliarse de manera obligada para poder mostrarse y competir. Hoy, los rugbiers de estas dos provincias y tres uniones tienen una vidriera para llegar, hacer lío y mostrarse, no sólo soñando con Los Pumas sino con otras latitudes.

La famosa sinergia de lo público y privado con el sponsoreo de la marca funcionó a la perfección en esta primera temporada inolvidable. En el caso del Gobierno de la Provincia de Santa Fe dejando el estadio enclavado en el Hipódromo de Rosario en condiciones inigualables (piso, iluminación, etc.), donde dicho sea de paso en pocos meses llegará al rugby de los Juegos Deportivos Suramericanos (ODESUR).

Pensar hoy qué hubiera pasado con esa última pelota ante Dogos en casa es hoy una simple anécdota. El equipo, a falta de dos fechas, se metió en semifinales, un objetivo que parecía hasta exagerado en el inicio de la temporada.

El multicampeón Peñarol o los poderosos chilenos vieron por TV cómo se metía Capibaras entre los cuatro . Pero, asimismo, la foto final fue una síntesis de la temporada: competir siempre, ser protagonista, no dar nunca nada por perdido hasta el silbatazo de cierre.

En La Catedral del Rugby, Capibaras XV murió de pie, con la frente en alta, sin deberle nada a nadie . Ahora, el mayor desafío será para “Litoral Rugby 2027” que asoma, porque la vara inicial quedó alta en todos los sentidos.

Habrá que dar pasos firmes. Porque se puso el primer ladrillo de una pared que hoy no tiene techo .