A pocas horas de que la Tricolor salte al campo para enfrentar a Costa de Marfil por el Mundial de fútbol 2026, Ecuador ya juega su propio partido en las calles. El amarillo se tomó las ciudades y, de norte a sur, la pasión por la Selección se siente en cada esquina, en cada balcón y en cada vendedor que ofrece la camiseta de la patria.

Más noticias: ¿Dónde y a qué hora ver a Ecuador ante Costa de Marfil? Ecuador arrasa en Filadelfia, la Tricolor domina la previa del debut ante Costa de Marfil en el Mundial 2026 Quito se viste de amarillo de pie a cabeza En Quito, este fin de semana fue difícil encontrar una calle sin camisetas amarillas o banderas tricolores.

Niños, adultos y hasta las mascotas lucieron los atuendos de la Tri, en una postal que confirmó que la fiebre mundialista no distingue edades. El Centro Histórico, punto de encuentro habitual de propios y extraños, se convirtió en epicentro del aliento.

Allí, grupos de fanáticos cantaban y gritaban en favor de la Selección, mientras otros simplemente paseaban con la camiseta nacional a cuestas. Los comerciantes, atentos a la coyuntura, aprovecharon para vender productos tricolores.

Desde los 5 hasta los 20 dólares, las camisetas de la Selección se tomaron las calles del centro de Quito. La oferta del comercio informal alcanzó para personas de todas las edades e incluso para mascotas.

Predominó el color amarillo, las azules se agotaron y también hubo opciones blancas y rosadas para los hinchas más exigentes. La fiesta no se quedó en el centro.

En el sector de La Mariscal, los restaurantes lanzaron promociones mundialistas: hubo locales decorados con globos amarillos, azules y rojos, y hasta réplicas gigantescas de la Copa del Mundo. Lo mismo sucedió en los centros comerciales, que instalaron pantallas gigantes para seguir los encuentros de la cita ecuménica que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá.

El parque La Carolina y la ciclovía dominical fueron, quizás, los puntos con más fanáticos de la Selección. Por eso, hacia allí también acudieron los vendedores a ofrecer sus productos a una multitud vestida de tricolor.

La fiebre tricolor ya se siente en Guayaquil En el Parque Forestal, en el sur de la ciudad, decenas de familias lucen con orgullo la camiseta amarilla mientras esperan el partido de Ecuador. La ilusión está intacta y la confianza es total: “Hoy gana la Selección”, repiten convencidos los aficionados.

La banda independiente Familia Gaitas también se suma al aliento. Entre música, bailes y cantos, los jóvenes convierten su ensayo en una verdadera fiesta para apoyar a la Tri.

Mientras tanto, en los alrededores del estadio Capwell, las camisetas de la Selección se venden a toda velocidad. Sombreros, banderas, pitos, bodies y todo tipo de artículos tricolores forman parte del ambiente mundialista que se vive en la ciudad.

El ambiente en Cuenca En Cuenca, la pasión por el fútbol se sintió desde las primeras horas de este domingo 14. Decenas de aficionados salieron a las calles para vivir la fiesta deportiva y se acercaron a los puestos improvisados donde se ofertaban camisetas, gorras y banderas del Ecuador.

Los puntos de venta se instalaron en los alrededores del estadio Alejandro Serrano Aguilar y en avenidas de alta concurrencia, como la Remigio Crespo y la González Suárez, que se transformaron en centros de encuentro para los seguidores de la Tricolor. El ambiente también se trasladó al Centro Histórico y a los malls de Cuenca, donde los hinchas lucieron la camiseta amarilla de la Tri, anticipando una jornada cargada de emoción, expectativa y apoyo a la Selección.

La fiesta futbolera en Misahualli Un día antes, en el parque central de Misahualli, la fiebre del Mundial demostró que llega a todos los rincones del Ecuador. Allí, los comercios se dieron modos para atraer a sus clientes con la transmisión de los partidos, sumando a la Amazonía a la gran fiesta tricolor.