Cuando el miércoles de la semana pasada el Servicio de Impuestos Internos (SII) comunicaba la decisión de habilitar un mecanismo para que plataformas extranjeras de apuestas en línea pudieran inscribirse y pagar IVA por las operaciones que realizan en Chile, la sorpresa del mundo político y tributario fue mayúscula.Esto no solo porque incorporaba a la plataforma del Estado una actividad que había sido declarada ilegal por la Corte Suprema y había sido resistida por varias administraciones tributarias anteriores, sino también porque ponía en vitrina de una forma inesperada al nuevo director del SII, Jorge Trujillo, quien había mantenido hasta ese momento un discreto perfil que comenzaba a causar desconcierto en el mundo tributario.Pocos en ese mundo se atreven calificar en forma pública el reservado actuar del nuevo jefe del organismo fiscalizador, pero la mayoría confidencia que -a diferencia de sus antecesores- existe incertidumbre acerca del sello que buscará imponer en el SII. A casi tres meses de su nombramiento, Trujillo no ha dado entrevistas y no ha delineado sus objetivos de fondo en las escasas participaciones públicas que ha tenido, lo que marca una distancia respecto de sus predecesores inmediatos, Javier Etcheberry y Hernán Frigolett, por ejemplo.“Da la impresión que no tiene un mapa en la cabeza sobre hacia donde quiere ir.

Si bien aún no se le puede exigir un plan estratégico, los anteriores directores como Fernando Barraza, Frigolett y Etcheberry explicitaron desde el inicio cual era su rumbo”, repiten desde el sector privado y también al interior del Servicio.Sólo 11 días después de su nombramiento en el SII en julio de 2024, Javier Etcheberry explicitó su agresivo plan en el SII en un concurrido seminario: apuntó sus dardos contra el crimen organizado, la evasión y la elusión, y se puso como objetivo la acción en terreno de los fiscalizadores. Hernán Frigolett, a su vez, optó por una entrevista para abordar sus lineamientos en el Servicio a menos de dos meses de asumir en 2022. “Nuestro objetivo es reducir del 20% al 14% la tasa de evasión del IVA al final del gobierno”, declaró Frigolett entonces.No obstante, una fuente del organismo fiscalizador defiende al nuevo timonel y dice que Trujillo ha transmitido en diversas reuniones privadas que su objetivo es reducir la evasión, apuntando a los que no cumplen y apoyando a quienes sí lo hacen mediante la reducción del cumplimiento tributario, asimismo de otorgar certeza tributaria a los contribuyentes. “Vamos a simplificarle la vida al que cumple; hacérsela imposible al que no cumple, y de esa manera dar certeza tributaria a todos los contribuyentes”, dice la misma fuente del SII, quien acota que eso no significa renunciar al uso de sus atribuciones para fiscalizar.Pero también ha llamado la atención en diversos sectores el retraso que ha tenido el balance de la Operación Renta de este año, la cual se da a conocer usualmente a fines de mayo y principios de junio. “El proceso mismo fue normal, sin problemas relevantes que lo afectaran.

Asimismo, tanto el SII como la TGR (Tesorería General de la República) han estado en muchos temas paralelos. Queremos incluir la mayor información posible, incluidas las rectificaciones que se hacen luego del cierre del proceso.

Esta o la próxima semana tendremos novedades”, precisan fuentes del SII.En el mundo privado prima la cautela, pero dan señales sobre la nueva administración tributaria. “Se ha notado que el actual director del SII ha buscado una instalación ordenada antes que una exposición pública intensa. En estos primeros meses ha dado algunas señales en esa línea, como los cambios en la estructura directiva del Servicio y el énfasis en el combate al comercio ilegal.

Aún es temprano para identificar con claridad un sello propio, pero sí se nota una etapa de recalibración y ajuste de las capacidades internas”, afirma Andrés Martínez, socio líder de Consultoría Legal y Tributaria de KPMG Chile.Víctor Fenner, socio adjunto de Conocimiento en Políticas Tributarias de EY, dice que Trujillo ha tenido la “difícil” misión de alinear las prioridades del SII con las del nuevo gobierno. “En ello creo que ha sido exitoso. Dado su extenso background en materia de estrategias de fiscalización, ha mantenido el foco sobre la persecución de delitos tributarios e informalidad, continuando asimismo la estrategia de fiscalización sobre grandes empresas y grandes patrimonios”, afirma Fenner, quien reconoce que también ha dado impulso a instancias de colaboración y diálogo con los contribuyentes.Difícil comienzoEl comienzo de Trujillo no ha sido fácil.

En su primer día como jefe del organismo pidió la renuncia a tres cargos clave para la operativa del SII. Marcelo Freyhoffer, (Subdirección Jurídica), Patricio Muñoz (Subdirección de Asistencia al Contribuyente) y Álvaro del Barrio (Subdirección Contraloría Interna).

A ellos se sumó la renuncia en marzo de Sergio Henríquez a la Dirección de Grandes Contribuyentes (DGC) y la vacancia heredada del titular de la Subdirección de Gestión Estratégica y Estudios Tributarios.De esta forma, cinco de las 11 subdirecciones del SII están sin jefe titular, y su reemplazo no es inmediato. Cada uno de estos cargos se deben llenar a través del Sistema de Alta Dirección Pública (ADP), por lo que las designaciones definitivas pueden demorarse de tres a cinco meses.

Desde el SII aseguran que ya se publicó la convocatoria para el subdirector de Gestión Estratégica y Estudios, y próximamente se realizarán las convocatorias para los cargos en Contraloría Interna, DGC, subdirección Jurídica y Asistencia al Contribuyente. “Los avances en estos procesos dependen de la agenda del Servicio Civil”, confidencia una fuente del SII, quien destaca que hay funcionarios “de experiencia” hoy en la subrogancia de esos cargos.Pero una de esas designaciones ha levantado “polvareda”. La reciente nominación de Christian Soto -quien fue sumariado e investigado en el “Caso Hermosilla”- como subrogante en la Subdirección de Asistencia al Contribuyente, ha generado más de un malestar al interior del SII y los gremios, quienes apuntan a la falta de “prudencia” de Trujillo en el nombramiento. “No fue sensato hacer esa designación mientras el ‘Caso Hermosilla’ siga abierto y hay dudas sobre el mecanismo usado para nombrarlo”, sostiene un cercano al SII.“Fue liberado de toda responsabilidad, es muy capacitado y no tiene impedimentos”, responden, no obstante, altas esferas del SII.Otra de las inquietudes que ha levantado la instalación de Trujillo ha sido la falta celeridad de SII en aclarar las estadísticas oficiales de evasión y elusión, luego que las cifras generadas durante el gobierno anterior fueran cuestionadas por tributaristas y técnicos de la oposición de la época.

Durante la era de Frigolett se estimó que la brecha de incumplimiento del impuesto a la renta que pagan las empresas era de más de 50%, lo que fue ajustado a la baja posteriormente por Javier Etcheberry.El propio ministro Jorge Quiroz anunció esta semana en la Comisión de Hacienda del Senado la decisión de encargar un estudio internacional para recalcular las cifras de evasión. “Es raro que el SII no haya avanzado con prontitud en aclarar esos informes. Si no tienes claro aún cuanto es la tasa de evasión en el país y las brechas no hay un ancla sólida para atacar la evasión.

Es como si un gerente de empresa quisiera mejorar sus cifras y no tuviera la información de por qué se le están cayendo los ingresos”, describe un tributarista.¿Efecto Quiroz?La polémica decisión de cobrar impuestos a las casas de apuestas en línea, otro mecanismo de Hacienda para reforzar las arcas fiscales, sembró las dudas sobre el origen de la resolución, la autonomía del SII y la relación de Jorge Trujillo con el ministro más poderoso del gabinete, Jorge Quiroz.“Lo veo alineado y obediente”, se apura en decir un cercano al SII.“Aquí el director decidió fijar una postura sobre una materia compleja y donde aún hay definiciones regulatorias pendientes”, afirma Andrés Martínez de KPMG, quien añade que esto muestra una posición activa sobre el rol fiscalizador y las facultades del SII, y una mirada pragmática de la recaudación.“Si bien la posición es defendible ya que la falta de regulación no implica de por sí la ausencia de obligaciones tributarias, sí expone al SII en un debate que aún no está resuelto. Lo anterior se podría interpretar como una señal de un liderazgo que está dispuesto a fijar posturas institucionales frente a nuevas realidades económicas, aun cuando ello pueda generar discusión”, añade Martínez.“Es una apuesta que sin duda tiene un riesgo político, pero que no puede desconocerse que tiene sustento técnico, especialmente en cuanto la Corte Suprema tiene consolidada jurisprudencia de que los ingresos ilícitos no se encuentran excluidos de tributación, no obstante existir opiniones encontradas en la literatura”, afirma, a su vez, Víctor Fenner, de EY.Trujillo, definido como un técnico alejado de la política y de perfil “concertacionista”, se instaló en el SII en marzo de la mano de una de las llamadas “balas de plata” usadas por el Presidente Kast, en un puesto que ocupó como interina Carolina Saravia, la subdirectora de Fiscalización, luego de la partida de Etcheberry.

El actual timonel ya había estado en la jefatura de la Dirección de Grandes Contribuyentes y fue uno más de la camada de ingenieros que arribó al Servicio en la primera administración de Javier Etcheberry en el SII, en los años 90.No obstante, clave fue en la llegada al cargo su cercanía con Juan Toro, ex jefe del SII y hoy director adjunto del Departamento de Asuntos Fiscales del FMI, quien lo recomendó a Quiroz, confidencian cercanos a Trujillo. “Cuando el exsubdirector de Fiscalización del SII, Víctor Villalón, se cayó de la nómina para llegar al SII, Juan Toro recomendó a Trujillo y Quiroz aceptó”, asegura la misma fuente. Si bien cercanos a Hacienda atribuyen una influencia decisiva de Quiroz en la decisión gravar a las casas de apuestas en línea, en privado en el SII rebaten y dicen que fue una acción de Trujillo y su equipo. “Quiroz y Trujillo tienen línea directa y el ministro ha sido respetuoso de la autonomía del Servicio”, reparan desde el SII.Con todo, desde el mundo privado cuestionan que las expectativas que se habían generado con la nueva administración del SII se han diluido. “Tuvimos reuniones previas con Hacienda y el SII y nos plantearon que el nuevo ciclo apuntaría a ser más pro negocios y que venían a cambiar la mentalidad de fiscalización para hacer más fácil la vida de los contribuyentes.

Nada de eso ha pasado hasta ahora”, lanza el socio de una de las grandes auditoras, quien prefirió el anonimato. No obstante, el presidente de la comisión tributaria del Colegio de Contadores, Juan Alberto Pizarro, reconoce que Trujillo se ha abierto a colaborar y destaca que la visión estratégica del SII apunta a incrementar la confianza del sistema y promover una recaudación fiscal sostenible. “Es importante valorar que esta mirada ya no se centra en buscar la recaudación solo en el 1% más rico, lo que da cuenta de una estrategia de fomento del cumplimiento tributario más amplia e integral del que buscará también apuntar con fuerza a los bolsones de evasión fiscal que se dan en la informalidad y crimen organizado”, afirma Pizarro.La presidenta de la Asociación de Fiscalizadores de Impuestos Internos, Paola Tresoldi, cree que el foco en la fiscalización se debe mantener. “El Servicio ha venido desarrollando un trabajo muy intensivo en análisis para implementar planes efectivos en temáticas relevantes para el país, como grupos empresariales, tributación internacional, altos patrimonios, asimismo del trabajo en terreno”, destaca Tresoldi, quien valora la experiencia pasada de Trujillo en la institución.