Los primeros días de la Copa Mundial de 2026 han dejado una tendencia: ninguno de los primeros ocho partidos disputados terminó sin goles. En una competición donde tradicionalmente las selecciones suelen privilegiar el orden defensivo durante la jornada inaugural, el torneo que organizan Estados Unidos, México y Canadá ha comenzado con una marcada vocación ofensiva.

Desde la victoria de México sobre Sudáfrica (2-0) en el partido inaugural hasta los encuentros disputados durante la primera fase de grupos, todos los compromisos han registrado al menos una anotación. El balance incluye triunfos, empates y una goleada, pero ningún 0-0.

La cifra adquiere relevancia porque los empates sin goles suelen aparecer desde las primeras fechas de una Copa del Mundo, producto de la tensión propia del debut y del temor a comenzar el torneo con una derrota. Los ocho primeros encuentros dejaron un total de 19 goles, para un promedio a dos anotaciones por partido.

Entre los resultados más destacados de la jornada figuraron la contundente victoria de Estados Unidos por 4-1 sobre Paraguay, el triunfo de Corea del Sur por 2-1 ante República Checa, la sorpresa del 2-0 de Australia ante Turquía y la ajustada victoria de Escocia por 1-0 frente a Haití. Asimismo, Canadá y Bosnia-Herzegovina empataron 1-1, al igual que Catar y Suiza, mientras que Brasil y Marruecos también sellaron una igualdad 1-1.

La producción ofensiva ha sido constante y, hasta ahora, ninguna selección ha conseguido cerrar un partido sin que el marcador se moviera. La tendencia contrasta con lo ocurrido en las últimas ediciones de la Copa del Mundo.

En Catar 2022, uno de los primeros empates sin goles llegó apenas en la primera ronda, cuando Dinamarca y Túnez igualaron 0-0. Asimismo, el torneo registró cuatro partidos sin anotaciones en la fase de grupos.

En Rusia 2018 también aparecieron marcadores en blanco durante la primera fase, incluyendo el Francia-Dinamarca (0-0), un resultado que fue ampliamente criticado por la falta de ambición ofensiva de ambos equipos. Brasil 2014, considerado uno de los torneos más goleadores de la era reciente con 171 tantos en total, inició con un vibrante 3-1 de Brasil sobre Croacia, pero tampoco logró evitar la aparición de empates sin goles en la etapa de grupos.

Aunque todavía es prematuro proyectar si la Copa Mundial de 2026 terminará entre las más goleadoras de la historia, el arranque ofrece señales alentadoras para los aficionados. Ocho partidos consecutivos con goles no garantizan que la tendencia se mantenga, pero sí reflejan un inicio marcado por la búsqueda de anotar y por la ausencia de especulación, una característica que no siempre acompaña a los primeros días de una Copa del Mundo.