Por primera vez, un equipo de científicos ha logrado avistar ejemplares de tiburón duende vivos en su hábitat natural. Esta rara especie, cuyo nombre científico es Mitsukurina owstoni, acostumbra a vivir a miles de metros de profundidad en completa oscuridad, por lo que apenas han podido ser observados desde su descubrimiento, hace más de 100 años."El tiburón duende es uno de esos animales carismáticos de las profundidades marinas que nunca pensé que veríamos vivo, y lograrlo fue asombroso", ha manifestado el biólogo marino Alan Jamieson, director fundador del Centro de Investigación de Aguas Profundas Minderoo-UWA, en un comunicado.Jamieson es coautor del artículo publicado en la revista Journal of Fish Biology que plasma dos avistamientos de esta esquiva criatura de las profundidades marinas: uno llevado a cabo por científicos australianos durante una expedición a la Fosa de Tonga en 2024, y otro de científicos de la Universidad de Hawái, que pudieron observar a estos tiburones cerca de la isla Jarvis."Ver al más emblemático de todos los tiburones de aguas profundas vivo y en buen estado de salud en su hábitat natural es un honor único", ha declarado Aaron Judah, autor principal del estudio e investigador del Departamento de Oceanografía de la Universidad de Hawái en Mānoa.Las grabaciones en ambos lugares han ayudado a los científicos a aprender un poco más sobre el hábitat natural de este animal.

"Prácticamente no sabemos nada sobre ellos", apunta Jamieson en declaraciones recogidas por el diario The Guardian.Para este biólogo marino, el tiburón duende "es el animal más extraño". "Todo el mundo conoce al tiburón duende por su peculiar boca.

Pero cuando está vivo, la boca está completamente retraída dentro de la cabeza, por lo que solo tiene una cabeza muy puntiaguda", describe Jamieson.Hasta ahora, las pocas ocasiones en que esta especie había podido ser observada tenía lugar cuando eran capturados por los pescadores. A principios de este año, investigadores de la Universidad de La Laguna informaban de haber registrado por primera vez un tiburón duende vivo en aguas de Canarias gracias a que había sido capturado de manera accidental frente a la costa de San Cristóbal, en Gran Canaria.

Esta captura, que tuvo lugar en mayo de 2024, permitió liberar posteriormente al tiburón y grabarlo en vídeo para documentar así sus características morfológicas.Esta especie, de la que hasta la fecha se han documentado menos de 250 individuos en el mundo, vive en aguas tropicales y templadas, a profundidades que van desde los 250 a los 1.500 metros. El nombre de tiburón duende se debe a su parecido basado en una criatura legendaria japonesa y a su aterrador aspecto: un cuerpo rosado y blando y una nariz tan grande que oculta una afilada dentadura.Anteriormente se pensaba que el tiburón duende habitaba la costa oeste de Estados Unidos, así como de Australia y Japón, en el océano Pacífico, y regiones estrechas en los océanos Atlántico e Índico.

No obstante, estos nuevos hallazgos extienden el área geográfica donde se encuentra esta peculiar especie conocida como "fósil viviente", ya que son los únicos que quedan de su familia (Mitsukurinidae), que data de hace 125 millones de años, indica el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos."Es un caso clásico de un animal de aguas profundas con una abundancia muy baja, pero con una distribución geográfica absolutamente enorme", apunta Jamieson. Judah, por su parte, apunta que descubrimientos como este "demuestran que aún queda mucho por explorar en las profundidades del océano".